Las viviendas de Yasmeen Lari se parecen a las tradicionales chozas chauhra, pero con un giro. Se construyen sobre plataformas elevadas de un metro de altura, con estructuras prefabricadas de bambú curado, selladas con cal para protegerlas de las termitas.
Las viviendas son más rápidas y baratas de construir que las de cemento y más resistentes a los desastres que las chozas de barro habituales.