Los datos de Lancet Countdown revelan que el calor altera cada vez más nuestra forma de desplazarnos y dormir. Las personas que realizaban actividad física al aire libre estuvieron expuestas al riesgo de estrés térmico durante un récord de un 28 % más de horas que el promedio de la década de 1990. Además, se perdieron un 6 % más de horas de sueño que el promedio de 1986–2005. Dormir mal en exceso se relaciona con diversos problemas de salud, desde enfermedades cardíacas hasta demencia.
Arte y Cultura
«El deporte es el gran unificador»: la primera medallista olímpica de Granada habla sobre el poder del deporte en la vida.