En 2024, olas de calor extremas azotaron algunas zonas del mundo y provocaron un aumento de las hospitalizaciones y muertes relacionadas con el calor. El nuevo tejido tiene capas para combatir ambos tipos de calor y una tercera capa que absorbe el sudor del cuerpo. Según el equipo, una versión más gruesa del tejido podría utilizarse en edificios, automóviles y para almacenar alimentos.