Los bosques naturales son esenciales para hacer frente a las crisis climática y de biodiversidad, pero la plantación masiva de árboles no debe utilizarse como excusa para evitar reducir las emisiones. Así lo indica un nuevo estudio coescrito por el profesor Tom Crowther, que actualiza un estudio de 2019 según el cual restaurar los bosques del mundo podría almacenar 200 gigatoneladas de CO₂.