Cada año, las ciudades más populares del mundo reciben a muchos más visitantes internacionales que residentes permanentes. Durante la próxima década, se prevé que esta proporción aumente en muchos destinos.
En algunos lugares, esta disparidad ya está causando tensiones entre los visitantes y los residentes, que sufren calles congestionadas y mayores costos de vivienda. Pero hay una manera de convertir este desafío en una oportunidad económica para los muchos destinos del mundo poco valorados y poco visitados.