El parche flexible se coloca sobre un sujetador especial. Cuando la persona que lo lleva pasa un rastreador de ultrasonidos por la superficie, puede escanear la mama con alta resolución y detectar anomalías como tumores o quistes. La investigadora principal, Canan Dagdeviren, se inspiró en la muerte de su tía, que falleció de cáncer de mama pese a someterse a revisiones periódicas. Entre el 20 y el 30 % de los tumores de mama se desarrollan entre mamografías.