Más del 80 % del comercio mundial se transporta por mar. Los puertos son nodos cruciales en las cadenas de suministro globales e impulsores del crecimiento económico. Sin embargo, su impacto ambiental se debe a las emisiones de gases de efecto invernadero y a la contaminación del aire y del agua. Mejorar la eficiencia de los puertos aumenta sus beneficios económicos y reduce su huella de carbono.