Aspira a contar con una flota nacional de 50.000 autobuses eléctricos y acaba de anunciar un programa para desplegar 10.000 durante la próxima década en 169 ciudades de todo el país. El plan, valorado en 7.000 millones de dólares, también incluye puntos de recarga e infraestructura. India quiere promover el transporte con bajas emisiones de carbono y fomentar oportunidades industriales para fabricar vehículos eléctricos.