Las salas de hospital pueden ser ruidosas, incluso por la noche, y esto está afectando a los tiempos de recuperación de los pacientes.
En el Reino Unido, el Proyecto Piloto del Hospital Silencioso —una colaboración entre el NHS y DNV Imatis— está probando un enfoque diferente. Está ensayando un nuevo sistema en una sala de maternidad que sustituye los timbres que los pacientes usan para llamar la atención de enfermeros o matronas por alertas que se envían directamente a los teléfonos móviles del personal.
¿Los resultados hasta ahora? Recién nacidos y madres que descansan mejor, tiempos de recuperación más cortos y una atención a los pacientes más eficiente.
