Los científicos han descubierto que la actividad física mejora nuestra capacidad para aprender habilidades motoras, como tocar el violín, jugar a un videojuego o realizar procedimientos complejos como una cirugía.
Investigadores de la Universidad de Copenhague seleccionaron a 67 participantes y les pidieron que jugaran a un sencillo videojuego que ponía a prueba su destreza mientras montaban en bicicleta, antes o después de realizar la actividad, o bien en ambos casos. El experimento reveló que hacer ejercicio antes o después de la tarea mejoraba la capacidad de recordar en un 10 %.