Entre 1990 y 2022, las emisiones del Reino Unido disminuyeron un 50%, mientras que su economía creció un 79%. Durante ese tiempo, el Reino Unido transformó su matriz energética. Hace una década, el carbón generaba el 40% de la electricidad del país. En 2022, solo aportaba el 1,5%, y se prevé que a finales de este año esa cifra se reduzca a cero. En 2012, las energías renovables contribuían con apenas el 7% de la energía del Reino Unido. Hoy en día, suministran más de un tercio.