La economía mundial se está fragmentando. Y esto podría reducir el PIB mundial en 6 billones de dólares.
Las finanzas se están convirtiendo en una herramienta de competencia geopolítica, mediante aranceles, sanciones y restricciones a los pagos y la inversión.
El resultado es un sistema sometido a presión.
Pero aún se pueden evitar los peores resultados. Si los gobiernos y las empresas actúan juntos, la economía mundial puede seguir conectada y funcionar para todos.
En este video, Matt Strahan, responsable de mercados financieros y políticas públicas en el Foro Económico Mundial, explica las fuerzas que impulsan la fragmentación, el creciente costo económico y lo que aún pueden hacer los gobiernos y las empresas para proteger el sistema y a las personas que dependen de él.
Lee nuestro nuevo informe, Deepening Divides: The Cost of a More Fragmented Financial System, aquí.


