Hasta ahora, se consideraba que los peces que consumen coral eran una mala noticia. Pero resulta que sus heces compensan con creces el daño. Los científicos han descubierto que están repletas de algas simbióticas. Estas algas comparten su alimento con el huésped. Están formadas por organismos unicelulares llamados dinoflagelados. Hay millones en cada coral. Pero algunas especies de coral no nacen con estos microbios y deben adquirirlos. Científicos de la Universidad Rice se propusieron averiguar cómo ocurre esto.