En los últimos 50 años, se han registrado más de 11.000 fenómenos meteorológicos extremos, desde tormentas hasta incendios forestales, deslizamientos de tierra e inundaciones. Estas calamidades se cobran, de media, 115 vidas y 202 millones de dólares cada 24 horas. Hoy son 5 veces más probables que en 1970 y sus costes también han aumentado. Pero el número de muertes ha disminuido drásticamente: se redujo a menos de la mitad entre las décadas de 1970 y 2010
La OMM afirma que un factor ha marcado toda la diferencia: los sistemas de alerta temprana.