Hay un mundo de oportunidades para replantearnos y rediseñar la forma en que fabricamos las cosas.
«Repensar el progreso» explora cómo, mediante un cambio de perspectiva, podemos rediseñar el funcionamiento de nuestra economía: diseñando productos que puedan «fabricarse para volver a fabricarse» y alimentando el sistema con energía renovable. Se pregunta si, con creatividad e innovación, podemos construir una economía regenerativa.