Investigadores analizaron datos de 59 países y descubrieron que el riesgo de muerte disminuye un 2 % por cada año de escolarización. Estos resultados se mantienen independientemente de la edad, el género, la ubicación y el origen social. Según los expertos, esto podría deberse a que la escolarización ayuda a los niños a desarrollar vínculos sociales más sólidos.