En todo el mundo, manifestantes se han congregado en solidaridad con el movimiento Black Lives Matter de Estados Unidos para exigir el fin del racismo sistémico. Mientras la crisis de la COVID-19 sigue agravando las desigualdades estructurales y sociales preexistentes, ¿cómo pueden los líderes unirse a las comunidades para impulsar el cambio en este momento histórico decisivo?