Las «habilidades prácticas» son el motor de la economía mundial.
Estas capacidades prácticas fundamentales —en construcción, operación y gestión de recursos— representan casi la mitad del empleo en todo el mundo.
Pero la demanda supera con creces la oferta, lo que significa que en muchas regiones faltan personas con estas habilidades. En Estados Unidos, quienes tienen habilidades prácticas hacen, en promedio, cinco veces más horas extra que otros trabajadores.

