Los investigadores estudiaron a 107 personas mayores con deterioro cognitivo leve. Cuatro veces por semana, dedicaban media hora a hacer un crucigrama o a completar tareas en una popular plataforma informática de entrenamiento cerebral. Después, volvieron a evaluarlas a las 12 y 66 semanas. Quienes hicieron crucigramas obtuvieron mejores resultados en las pruebas de deterioro cognitivo y funcionamiento diario.