La crisis energética está llevando a la gente a prepararse para posibles cortes de suministro este invierno acumulando leña. En Alemania, el precio de la leña ha subido un 86 % en un año. Otros productos de madera, como el papel higiénico, también han experimentado una subida de precios. La mayor demanda de madera no es solo una cuestión económica: la flexibilización de las leyes de tala ha provocado protestas medioambientales. Los precios más altos de la madera podrían propiciar la tala ilegal y la sobreexplotación forestal. La quema de madera también emite más contaminación por partículas que el tráfico rodado. Pero ¿puede la leña ayudar realmente a aliviar la crisis energética europea este invierno?

Transición energética
La demanda de electricidad se está disparando: ¿cómo podrán nuestros sistemas eléctricos satisfacerla?
