La IA está creciendo rápidamente, pero también lo hace la demanda energética para desarrollarla, que podría aumentar un 50 % anual hasta 2030.
Starcloud ha dado con una solución de ciencia ficción, como explica su director ejecutivo, Philip Johnston: construir centros de datos en órbita, donde tendrán acceso ilimitado a la energía del sol y a la capacidad de refrigeración del espacio.
Starcloud es pionera tecnológica del Foro Económico Mundial de 2025.
A medida que se dispara la demanda energética de la IA, una start-up pionera está llevando la infraestructura de datos más allá del planeta. Starcloud está construyendo centros de datos espaciales para aprovechar la vasta e ininterrumpida energía solar disponible en órbita.
La infraestructura espacial respalda el desarrollo de la IA a gran escala
A diferencia de la Tierra, donde los centros de datos afrontan limitaciones de espacio y energía, los centros orbitales pueden ampliarse hasta 50 veces. Estos módulos, cada uno del tamaño de cinco contenedores de transporte, se combinan para formar enormes estructuras de 4 km por 4 km alimentadas por energía solar, con radiadores que se extienden a lo largo de un kilómetro.
Los centros de datos espaciales reducen el impacto ambiental
Aunque el lanzamiento inicial tiene un coste ambiental, con el tiempo estos centros de datos espaciales emiten diez veces menos CO2 que los terrestres alimentados con combustibles fósiles. También ayudan a preservar el terreno al evitar que haya que cubrir bosques y campos con paneles solares.
Además de respaldar la IA, el vacío y el frío del espacio ofrecen condiciones óptimas para la computación cuántica y eliminan la necesidad de una refrigeración de alto consumo energético en la Tierra.
Una visión del futuro de la infraestructura tecnológica
Se espera que el consumo de electricidad relacionado con la IA crezca un 50 % anual hasta 2030. Starcloud planea lanzar su primer centro de datos orbital en agosto de 2025, seguido de una versión más potente en 2026. La empresa cree que, en una década, la mayoría de los nuevos centros de datos estarán en el espacio.


