La digitalización y la automatización están transformando el comercio mundial. Este cambio podría liberar alrededor de 9 billones de dólares en los países del G7 para 2025, pero también ofrece un objetivo cada vez más atractivo para los ciberdelincuentes. Dado que el 90 % de la carga mundial se transporta por mar, los retrasos en la entrega de bienes esenciales pueden tener consecuencias sociales y económicas de gran alcance