La OMS ha declarado que la COVID-19 ya no constituye una «emergencia de salud pública de importancia internacional». Esto no significa que el virus haya desaparecido. En cambio, significa que estamos dejando atrás el estado de emergencia declarado el 30 de enero de 2020 y entrando en una fase de gestión de la enfermedad a más largo plazo.
¿Qué hemos aprendido de los últimos 3 años?