Heirloom toma piedra caliza triturada y la calienta en un horno alimentado con energía renovable. La reacción genera dos productos: CO2, que puede almacenarse de forma permanente bajo tierra o en materiales como el hormigón, y un polvo que se hidrata con agua para producir hidróxido de calcio. Cuando el hidróxido de calcio se extiende sobre bandejas, absorbe CO2 del aire y se convierte en piedra caliza, por lo que todo el proceso puede comenzar de nuevo.