Lahti, conocida en el pasado como el «Chicago de Finlandia» por su industria pesada, ha experimentado una transformación significativa en los últimos años: ha dejado atrás su pasado industrial y ha apostado por un futuro más ecológico.
En 2019, Lahti se comprometió con valentía a alcanzar la neutralidad en carbono, un objetivo que va camino de lograr en los próximos años. Esta ambiciosa meta se adelanta décadas a las de la mayoría de las demás ciudades del mundo, y el éxito de Lahti demuestra su compromiso con la sostenibilidad.
El camino de Lahti hacia la neutralidad en carbono
Varios factores han contribuido al éxito de Lahti en la reducción de su huella de carbono. Uno de los principales fue la decisión de la ciudad de dejar de utilizar carbón en su central eléctrica principal. En su lugar, la central quema ahora residuos forestales y madera desechada, alternativas más sostenibles. Además, otra planta de Lahti convierte en energía la basura que no se puede reciclar, lo que reduce aún más la dependencia de la ciudad de los combustibles fósiles.
Además de las iniciativas mencionadas, Lahti ha puesto en marcha otras medidas de sostenibilidad. Por ejemplo, la ciudad ha construido carriles bici, estaciones de reparación y puntos de estacionamiento para bicicletas eléctricas para fomentar el ciclismo. También ha renovado su flota de autobuses con vehículos eléctricos o de doble combustible e incluso ha probado una plataforma para compartir esquís durante los meses de invierno.
A la vanguardia del cambio
Gracias a estas medidas, Lahti ha reducido sus emisiones un 64 % respecto a los niveles de 1990. Para alcanzar la neutralidad en carbono, la ciudad aspira a reducirlas un 80 %, y la reforestación compensará las emisiones restantes.
Un modelo para otras ciudades
El compromiso de Lahti con la sostenibilidad es una inspiración para otras ciudades del mundo. El éxito de la ciudad demuestra que es posible marcar una diferencia significativa en la lucha contra el cambio climático, incluso en poco tiempo.

