Australia sufrió en 2019-2020 su peor temporada de incendios forestales hasta la fecha. Las llamas arrasaron 126,000 km2 de terreno, pero el humo tuvo un impacto mucho más amplio. Según los científicos, enfrió el océano a miles de kilómetros de distancia y desencadenó un inusual fenómeno climático de La Niña que duró 3 años. La Niña se debe a que las aguas del océano Pacífico están más frías de lo habitual. Esto suele ocurrir una vez cada 3-5 años y puede afectar los patrones meteorológicos y climáticos de todo el mundo.