Las nuevas directrices mundiales sobre la calidad del aire quizá no sean suficientes para mantenernos sanos. Los científicos analizaron datos de salud de 265.000 personas en el Reino Unido. Ninguno de los participantes padecía enfermedades pulmonares crónicas. Los investigadores les hicieron un seguimiento durante 12 años. Quienes vivían en zonas más contaminadas tenían más probabilidades de contraer una enfermedad pulmonar crónica y desarrollar varias enfermedades pulmonares. También corrían un mayor riesgo de morir por problemas pulmonares.