La inteligencia artificial va a provocar una enorme disrupción en el mercado laboral y, aunque podría aportar billones de dólares de valor a la economía mundial, corre el riesgo de generar turbulencias en la vida de muchas personas. Sin embargo, los gobiernos, las organizaciones, los educadores y las propias personas pueden hacer mucho para garantizar que las nuevas tecnologías, como la IA, beneficien a todos.
Estas son las reflexiones de: Elizabeth Shuler, presidenta de AFLCIO; Peter Howitt, profesor emérito de la Universidad de Brown; Khaldoon Khalifa Al Mubarak, director ejecutivo del grupo Mubadala; Erik Brynjolfsson, profesor de Stanford; y Oren Cass, fundador y director ejecutivo de American Compass.
Estos líderes hablaron en Davos.