La empresa emergente canadiense BrainBox AI combina datos, IA y computación en la nube en sistemas que permiten a los edificios regular la calefacción y la refrigeración con mucha más eficiencia que los termostatos tradicionales. Su CEO, Sam Ramadori, compara este enfoque con un coche autónomo por la forma en que recopila y utiliza datos para tomar mejores decisiones.