Se llama LionGlass y fue desarrollado por científicos de la Universidad Estatal de Pensilvania. Utiliza ingredientes sin carbonato que se funden a temperaturas hasta 400 °C inferiores a las del vidrio estándar. Esto reduce un 30 % el consumo de energía de los hornos. LionGlass también es al menos 10 veces más resistente a las grietas que el vidrio estándar. Sus creadores afirman que esto podría abrir el camino a un vidrio más fino y ligero.