Las aguas residuales industriales suelen estar contaminadas con metales pesados y sustancias químicas tóxicas. Sin tratamiento, esto puede suponer un grave riesgo medioambiental, pero el tratamiento de estas aguas residuales puede ser complejo y costoso. La tecnología de Membrion permite a las empresas tratar y reciclar sus aguas residuales in situ mediante un proceso que Membrion denomina «desalinización electrocerámica».