El gobierno estadounidense acaba de aprobar el parque eólico Sunrise. Se ubicará en el océano Atlántico Norte, a 48 km al este de Long Island, Nueva York, y tendrá una capacidad de 924 megavatios. Se prevé que genere 800 empleos directos, miles de empleos indirectos y que acerque a Nueva York un paso más a sus ambiciosos objetivos climáticos.