Un equipo analizó datos de 3.000 estaciones GPS cercanas a 90 grandes terremotos históricos. Las estaciones informan de su posición global exacta cada 5 minutos. Durante los 2 días previos a cada terremoto no ocurrió nada, pero en las 2 horas finales los sensores empezaron a desplazarse. Eso indicaba que se acercaba un gran evento. Sin embargo, todavía no podemos predecir futuros terremotos porque, para que un solo sensor detecte estos cambios en tiempo real, en lugar de hacerlo a partir de datos históricos, tendría que ser 100 veces más sensible que los sensores actuales.