«Stockholm Wood City» ocupará 25 manzanas en Sickla, un antiguo distrito industrial al sur de la capital de Suecia. En total habrá 30 edificios, todos construidos con madera contralaminada. Ofrecerá 2.000 viviendas y 7.000 espacios de oficinas, además de tiendas y restaurantes. La madera contralaminada se fabrica pegando capas de madera. Es resistente al fuego y sólida, y tiene una huella de carbono mucho menor que el hormigón, responsable del 8 % de las emisiones mundiales de CO₂.