Por qué tener muchos amigos en la adolescencia puede perjudicar la salud mental

A group of Catholic school girls look at their phones as they wait on the route that Pope Francis will take later in the day near St. Patrick’s Cathedral in New York September 24, 2015. REUTERS/Lucas Jackson - GF10000219774
Researchers have found that large friendship groups could lead to more mental health problems.Image: REUTERS/Lucas Jackson
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¿Siempre quisiste ser el chico más popular de la escuela? ¿Te preocupa cuántos amigos tienes en Facebook?

Si es así, deja de preocuparte.

Una nueva investigación ha revelado que los adolescentes con amplias redes sociales son más propensos a tener problemas de salud mental en la edad adulta que quienes tienen un pequeño grupo de amigos íntimos.

Investigadores de la Universidad de Virginia estudiaron durante 10 años a un grupo de 169 jóvenes de 15 años, hasta que cumplieron 25.

Descubrieron que, a los 25 años, quienes a los 15 habían dado prioridad a las amistades íntimas tenían menos ansiedad social, una mayor autoestima y menos síntomas de depresión que sus pares.

Por el contrario, los adolescentes populares entre sus pares presentaban niveles más altos de ansiedad social al llegar a la adultez joven.

Image: REUTERS/Aly Song

La investigación también encontró que tener un amplio círculo social en la adolescencia y entablar amistades íntimas eran conductas en gran medida excluyentes entre sí, pues tendían a estar impulsadas por distintos tipos de personalidad.

Beneficios a largo plazo

La cantidad de amigos que se tienen y la calidad de esas relaciones parecen tener poco impacto en las personas mientras siguen siendo adolescentes.

En cambio, señalan los investigadores, la calidad de nuestras relaciones durante la adolescencia suele influir en la salud mental más adelante en la vida.

«Caerle bien a un grupo numeroso de personas no puede sustituir la creación de amistades profundas y solidarias», afirma Joseph Allen, profesor Hugh P. Kelly de Psicología en la Universidad de Virginia y coautor del estudio.

«Estas experiencias nos acompañan, más allá de lo que ocurra después».

El estudio, basado en entrevistas anuales realizadas durante 10 años a 169 adolescentes de un grupo diverso desde el punto de vista racial y económico, define las relaciones estrechas como amistades de gran calidad, con cierto grado de apego y apoyo, que permiten intercambios íntimos.

Los investigadores sugieren que este tipo de amistades íntimas durante la adolescencia puede ayudar a promover la salud mental a largo plazo, porque las experiencias positivas con amigos refuerzan los sentimientos positivos hacia uno mismo durante una etapa en la que se desarrolla la identidad personal.

Además, las amistades íntimas pueden encaminar a los adolescentes a esperar y, por tanto, propiciar experiencias de apoyo en el futuro.

Redes sociales y salud mental

Dado el importante papel que tienen las relaciones de calidad durante la adolescencia en la formación del bienestar mental en la edad adulta, Allen advirtió de los peligros de depender de amistades entabladas en línea a través de las redes sociales.

«A medida que la tecnología facilita cada vez más crear una red social de amistades superficiales, debería ser prioritario dedicar tiempo y atención a cultivar vínculos estrechos con unas pocas personas», afirmó.

Estudios anteriores han mostrado cómo las redes sociales están haciendo que cada vez más jóvenes estén insatisfechos con sus vidas.

También tienen más probabilidades de sufrir acoso en línea y sentir ansiedad por no tener sus teléfonos inteligentes.

Actualmente, más de la mitad de la población mundial tiene menos de 30 años, por lo que este problema tiene consecuencias de gran alcance en todo el mundo.

Ya se prevé que los costos económicos mundiales de la salud mental superen la suma de los costos del cáncer, la diabetes y las enfermedades respiratorias.

Investigaciones anteriores del Foro Económico Mundial y la Escuela de Salud Pública de Harvard han mostrado que se espera que los costos directos e indirectos asociados a la salud mental aumenten de 2,5 billones de dólares en 2010 a 6 billones en 2030.

Dos tercios de los trastornos mentales se atribuyen a la depresión y poco más de una décima parte a afecciones relacionadas con la vejez, como el alzhéimer; por tanto, el envejecimiento de la población de los países desarrollados no puede ser la principal causa del aumento.

Aunque no se puede culpar de forma concluyente a las redes sociales, muchas otras investigaciones ya han demostrado lo importantes que son las buenas relaciones con familiares y amigos para el bienestar físico y mental.

Y este tipo de relaciones no se encuentra en Facebook.

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