Por qué el recreo es esencial para el desarrollo de tu hijo

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Physical activity during school time has decreased since 1995.Image: Unsplash/Spikeball
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  • Los niños pasan mucho menos tiempo al aire libre durante la jornada escolar que en 1995.

  • La actividad física puede mejorar la salud mental y el rendimiento académico.

  • El patio también es un lugar clave donde los niños hacen amistades.

Podría suponerse que los recreos son el momento más activo de la jornada escolar de un niño. La idea fantasiosa de que, cuando suena la «campana» de la escuela, los niños inundan el patio, corren, saltan y juegan activamente con sus amigos quizá se base en relatos escolares y en las experiencias de personas mayores.

Aunque algunos niños hacen actividad física durante el recreo, para otros hay varios obstáculos que les impiden hacer algo enérgico, una investigación reciente ha señalado.

También se ha producido una marcada reducción del tiempo al aire libre que ofrecen las escuelas en los últimos 27 años. Actualmente, los niños de menor edad de primaria tienen, en promedio, 45 minutos menos de recreo por semana, y los de secundaria, 65 minutos menos que en 1995. El ejercicio fuera del horario escolar también ha disminuido.

Es esencial que las escuelas comprendan los beneficios de estos momentos de la jornada escolar para animar a todos los niños a correr, saltar a la comba o jugar al aire libre, según muestran las investigaciones.

He aquí por qué:

1. Es importante empezar desde pequeños

Habilidades como brincar, saltar y lanzar se combinan con otras, como montar en bicicleta y en patinete, y sirven de base para desarrollar habilidades más complejas, como sacar en tenis y placar en fútbol. Los patios escolares deberían ofrecer equipamiento, espacio y orientación para estas actividades básicas, de modo que los niños puedan desarrollar las habilidades necesarias para mantenerse activos durante toda la vida.

Es importante hacer ejercicio desde una edad temprana. Se ha observado que los niveles de actividad física empiezan a disminuir a partir de los siete años y siguen bajando durante toda la infancia.

Las escuelas deben rediseñar los patios para incluir equipamiento adecuado a las capacidades de los niños y animarlos a probarlo. Por ejemplo, proporcionar patinetes de dos ruedas a los alumnos más pequeños del primer ciclo de primaria (niños de cinco años) sin ofrecer también el espacio necesario ni orientación es contraproducente. Las escuelas deben ofrecer una variedad de equipamiento, desde patinetes hasta bicicletas, pelotas y raquetas, que permita desarrollar diversas habilidades motrices básicas (agacharse, lanzar, atrapar y montar en bicicleta), y tener en cuenta los recursos necesarios, como la formación del personal y el espacio disponible, para aumentar las oportunidades de que los niños hagan ejercicio o jueguen durante el recreo.

2. Hacer amigos

Durante la jornada escolar, los niños dicen que el recreo es su momento favorito para ponerse al día con sus amigos.

La razón más frecuente que dan los niños para elegir actividades y espacios de juego durante el recreo es «porque mis amigos juegan aquí» y «aquí es donde están mis amigos». El deseo de tener amigos es tan fuerte que a menudo los niños renuncian a la actividad que prefieren en el recreo para participar en los juegos a los que juegan sus amigos.

El tiempo al aire libre en la escuela es mucho menor que hace años Image: Unsplash/Jay Chen

El deseo de los niños de participar en juegos sociales (juegos que requieren más de dos personas) mejorará la calidad de sus amistades. A menudo, los niños participan en las actividades de sus amigos, aunque al principio demuestren tener menos habilidad. Esto pone de relieve la importancia de la amistad como impulso para desarrollar habilidades y lograr que los niños hagan más ejercicio.

3. Mejorar la salud mental

Uno de cada seis niños de entre cinco y 16 años es identificado como persona con un trastorno de salud mental. El aumento de los niveles de actividad física y del tiempo al aire libre se asocia positivamente con una reducción de la depresión y la ansiedad, así como con un aumento de la autoestima.

Algunas pruebas indican que jugar o practicar deportes mejora el pensamiento y la capacidad de resolver problemas en los jóvenes.

Dadas las fuertes asociaciones positivas entre el tiempo al aire libre y los niveles de actividad física y la aptitud cardiorrespiratoria y una buena salud mental, es esencial que las escuelas aborden tanto la reducción de los recreos como la falta de espacios de juego para los días de lluvia.

4. Obtener mejores resultados

La presión por alcanzar los objetivos curriculares y la gestión del mal comportamiento son los principales factores que llevan a reducir los recreos escolares. Sin embargo, las pruebas indican que esto resulta contraproducente, ya que el aumento de la actividad física puede beneficiar el rendimiento académico, en gran medida gracias a las mejoras en la memoria, el pensamiento flexible y el autocontrol.

Independientemente de cuánto ejercicio hagan, los niños que durante el recreo interactúan más con otros niños que con los docentes también obtienen mejores resultados académicos. Por eso, los directores deben reconsiderar la retirada del recreo como castigo para los niños que se portan mal.

Aunque el profesorado y los responsables de formular políticas suelen considerar que los recreos no son importantes, los niños no están de acuerdo. Son oportunidades importantes para que desarrollen habilidades sociales esenciales y se mantengan más activos. En esto, deberíamos escuchar a los niños.

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