Alrededor del 37 % de los estudiantes de secundaria de centros públicos y privados de EE. UU. afirmó que su salud mental no fue buena la mayor parte del tiempo o todo el tiempo durante la pandemia, según un nuevo estudio.
La prevalencia de estos problemas fue mayor entre los estudiantes lesbianas, gais o bisexuales (LGB): alrededor del 64 %.
Los estudiantes LGB también fueron quienes más probablemente buscaron tratamiento: el 19 % recibió ayuda mediante telemedicina durante la pandemia.
Los expertos en salud pública habían llamado la atención sobre la salud mental de los adolescentes incluso antes del brote de coronavirus. Una encuesta de 2015 reveló que los adolescentes LGB tenían mayor riesgo de depresión que sus pares heterosexuales.
Muchos estudiantes de secundaria han declarado haber experimentado problemas de salud mental durante el brote de coronavirus, según los resultados de una encuesta publicados recientemente por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Los estudiantes de secundaria gais, lesbianas o bisexuales, así como las chicas, fueron especialmente propensos a afirmar que su salud mental se había resentido durante la pandemia.
En general, el 37 % de los estudiantes de secundaria de centros públicos y privados afirmó que su salud mental no fue buena la mayor parte del tiempo o todo el tiempo durante la pandemia, según la «Encuesta sobre comportamientos y experiencias de los adolescentes» de los CDC, realizada entre enero y junio de 2021. En la encuesta, «mala salud mental» incluye estrés, ansiedad y depresión. Aproximadamente tres de cada diez estudiantes de secundaria (31 %) dijeron haber tenido mala salud mental la mayor parte del tiempo o todo el tiempo durante los 30 días anteriores a la encuesta. Además, el 44 % afirmó que, en los 12 meses anteriores, se había sentido triste o sin esperanza casi todos los días durante al menos dos semanas seguidas, hasta el punto de dejar de realizar algunas actividades habituales. (No todas las preguntas de la encuesta se referían específicamente a la salud mental durante la pandemia).
Los estudiantes de secundaria gais, lesbianas o bisexuales declararon niveles más altos de estrés relacionado con la salud mental que sus pares heterosexuales. La proporción de estudiantes LGB de secundaria que afirmó que su salud mental no fue buena la mayor parte del tiempo o siempre durante la pandemia fue más del doble que la de los estudiantes heterosexuales (64 % frente al 30 %). Más de la mitad de los estudiantes LGB (55 %) afirmó haber tenido mala salud mental al menos la mayor parte del tiempo durante los 30 días anteriores a la encuesta, frente al 26 % de los adolescentes heterosexuales. Además, alrededor de tres cuartas partes de los estudiantes LGB de secundaria (76 %) dijeron haberse sentido tristes o sin esperanza casi a diario durante al menos dos semanas, hasta el punto de dejar de realizar algunas de sus actividades habituales, frente al 37 % de los estudiantes heterosexuales.
También hubo diferencias por género. Aproximadamente la mitad de las chicas de secundaria (49 %) afirmó que su salud mental no fue buena la mayor parte del tiempo o siempre durante el brote de COVID-19, cerca del doble de la proporción de chicos que dijo lo mismo (24 %). Además, alrededor de cuatro de cada diez chicas (42 %) afirmaron haberse sentido así durante los 30 días anteriores a la encuesta; el 20 % de los chicos dijo lo mismo. Aproximadamente seis de cada diez chicas de secundaria (57 %) afirmaron que, en algún momento de los 12 meses anteriores a responder la encuesta (durante el primer semestre de 2021), se habían sentido tristes o sin esperanza casi todos los días durante al menos dos semanas seguidas, hasta el punto de dejar de realizar algunas actividades habituales, frente al 31 % de los chicos de secundaria que dijo lo mismo.
Durante la pandemia de COVID-19, los estudiantes LGB de secundaria también fueron más propensos que sus pares heterosexuales a buscar atención de salud mental mediante telemedicina, incluidos tratamiento o asesoramiento por consumo de alcohol o drogas. Alrededor de uno de cada cinco estudiantes LGB (19 %) afirmó haber recibido tratamiento de este modo en algún momento de la pandemia, frente al 6 % de los estudiantes heterosexuales. Las chicas fueron más propensas que los chicos a recibir atención de salud mental por telemedicina (10 % frente al 7 %, respectivamente).
Las interrupciones de la educación, las relaciones sociales y la vida familiar provocadas por la pandemia han generado una situación que el director general de Salud Pública de EE. UU. ha descrito como una «crisis de salud mental juvenil», con altos índices de adolescentes que sufren angustia. Sin embargo, los expertos en salud pública ya habían llamado la atención sobre la salud mental de los adolescentes antes del brote de coronavirus. Por ejemplo, una encuesta distinta de los CDC, realizada en 2015, reveló que los adolescentes LGB tenían un mayor riesgo de depresión que sus pares heterosexuales. Además, un análisis del Pew Research Center de datos anteriores a la pandemia de la Encuesta Nacional sobre Consumo de Drogas y Salud mostró que las adolescentes eran más propensas que sus pares varones a declarar haber tenido depresión recientemente, así como a recibir tratamiento para ella.



