Escribir sobre emociones positivas puede ayudar a reducir el estrés y la ansiedad, según nuestro nuevo estudio, publicado en el British Journal of Health Psychology.
Investigaciones anteriores también han descubierto que escribir sobre emociones negativas (sacarse un peso de encima) puede mejorar tu salud mental. Además, parece beneficiar también a la salud física.
El estrés afecta a la salud física, por lo que se considera que las mejoras en el bienestar mental podrían evitar que las personas enfermen físicamente. Las investigaciones han demostrado que escribir sobre emociones negativas puede dar lugar a menos visitas al médico, menos síntomas de mala salud autoinformados, y menos días de baja laboral por motivos de salud.
Son pocos los estudios que han investigado la escritura sobre emociones positivas, pero si escribir sobre emociones negativas ayuda a las personas a afrontar sus pensamientos y sentimientos negativos, es posible que centrarse en las emociones positivas tenga un efecto beneficioso en la salud mental de las personas.
Investigaciones anteriores han demostrado que escribir sobre experiencias positivas durante 20 minutos al día, durante tres días consecutivos, mejoraba el estado de ánimo de las personas y reducía el número de visitas al médico. Incluso escribir solo dos minutos al día sobre una experiencia positiva ha demostrado reducir el número de quejas de salud que las personas declaran.
Aunque estudios anteriores demostraron que escribir sobre experiencias positivas puede mejorar tu estado de ánimo, no sabíamos qué efecto podría tener sobre el estrés y la ansiedad.
Veinte minutos al día
Para nuestro estudio, investigamos si escribir sobre una experiencia positiva (que podría abarcar desde sentirse conmovido por un buen libro, una pintura o una pieza musical, hasta enamorarse) podía reducir el estrés, la ansiedad y las quejas de salud habituales, como dolores de cabeza, dolores de espalda o tos y resfriados. También queríamos saber si sería útil para todas las personas, independientemente de su nivel de angustia.
Reclutamos a 71 participantes sanos, de entre 19 y 77 años, y los asignamos aleatoriamente a uno de dos grupos. Pedimos a un grupo (37 participantes) que escribiera sobre las experiencias más maravillosas de su vida durante 20 minutos al día, durante tres días consecutivos, y pedimos al otro grupo (34 participantes) que escribiera sobre un tema neutro, como sus planes para el resto del día, durante el mismo periodo de tiempo.
Medimos los niveles de ansiedad, según lo informado por los participantes, inmediatamente antes y después de completar la tarea de escritura. Constatamos una disminución de la ansiedad significativamente mayor en las personas que escribieron sobre experiencias positivas, en comparación con las que escribieron sobre temas neutros.
Los participantes también informaron de sus niveles de estrés, ansiedad y quejas de salud física cuatro semanas después de completar las tareas de escritura. El estrés y la ansiedad disminuyeron en una medida significativamente mayor entre quienes escribieron sobre experiencias positivas tras cuatro semanas, en comparación con los niveles registrados antes de completar las tareas de escritura. Sin embargo, escribir no mejoró los problemas de salud física de los participantes.
También comprobamos que escribir sobre momentos felices resultó eficaz, independientemente del nivel de angustia que las personas declararon al inicio del estudio.
Dado que excluimos a personas con un trastorno psicológico diagnosticado, no podemos asegurar que esta técnica funcione en un entorno clínico. También es importante señalar que, para que los participantes se involucraran en la tarea, no fue posible enmascarar el tratamiento. Otra limitación de nuestro estudio es que nos basamos en cuestionarios de autoinforme, en lugar de utilizar medidas objetivas de la salud mental y física.
Por supuesto, la escritura emocional puede no ser para todo el mundo. Rasgos de personalidad, dificultades para expresar emociones o el desinterés por escribir podrían significar que, para algunas personas, existen mejores formas de afrontar las emociones negativas.
Una ventaja de escribir sobre emociones positivas para afrontar el estrés y la ansiedad es su sencillez. A diferencia de muchas otras estrategias para mejorar el bienestar psicológico, esta tarea no requiere formación ni tiempo con un terapeuta. Las personas pueden realizarla en el momento y lugar que más les convenga, y además es gratuita.


