Más de 50 millones de personas en el Reino Unido usan las redes sociales: eso representa el 80 % de la población.
La mitad de las personas de entre 17 y 23 años en Inglaterra experimentaron un deterioro de su salud mental entre 2017 y 2021, según datos de Statista.
Actualmente, los estudios no establecen una relación clara entre el uso de las redes sociales y los problemas de salud mental.
Aquí tienes 4 formas de mantener el control al usar las redes sociales.
La reciente investigación judicial sobre la muerte de la adolescente británica Molly Russell en 2017 concluyó que la joven de 14 años «murió por un acto de autolesión mientras sufría depresión y los efectos negativos de los contenidos en línea». Para algunas personas, este fallo confirmará lo que llevaban mucho tiempo sospechando o incluso habían experimentado: que estar en las redes sociales puede ser perjudicial para tu salud mental.
Por supuesto, no siempre es así. Más de 50 millones de personas en el Reino Unido usan al menos una plataforma. Eso representa más del 80 % de la población y demuestra hasta qué punto las redes sociales se han vuelto fundamentales en nuestra vida cotidiana.
Es más probable que los adultos jóvenes tengan un perfil en las redes sociales —y más perfiles— en más sitios y aplicaciones que los adultos mayores. Los jóvenes también experimentan más problemas de salud mental que cualquier otro grupo de edad. Entre 2017 y 2021, el 52,5 % de las personas de entre 17 y 23 años en Inglaterra experimentaron un deterioro de su salud mental.
Aunque existen pruebas anecdóticas y basadas en testimonios personales que vinculan estas dos cosas, la investigación que demuestra realmente esa relación es limitada. Los estudios suelen medir únicamente la correlación entre el uso de las redes sociales y la salud mental en un momento determinado, en lugar de analizar los efectos a lo largo del tiempo, lo que podría ayudarnos a entender si las redes sociales causan problemas de salud mental.
Los resultados también son diversos. Algunos estudios destacan el aumento de la exposición, por ejemplo, a daños, ansiedad, depresión y ciberacoso que puede conllevar estar en línea.
Otros, en cambio, sugieren que puede ser beneficioso. Puede ayudar a las personas a conectar con otras y acceder a apoyo social e información.
En nuestro reciente taller con adultos jóvenes, investigadores y profesionales clínicos, exploramos cómo se pueden usar las redes sociales para ofrecer apoyo en materia de salud mental y llegar a un amplio abanico de jóvenes.
Actualmente estamos explorando cómo mejorar el apoyo a los adultos jóvenes que buscan ayuda por problemas de salud mental que podrían estar relacionados con el uso de las redes sociales. Los efectos de las redes sociales en nuestra salud mental pueden depender de cómo las usemos. Aquí tienes cuatro consejos para mantener el control.
Usa las redes sociales con atención
Lo primero es reflexionar sobre cómo, por qué y cuánto usas las redes sociales. ¿Las necesitas para el trabajo? ¿Para socializar? ¿Para activismo? ¿Para inspirarte? ¿Las necesitas para mantener el contacto con tu familia o para obtener otro tipo de apoyo social? ¿Recurres a ellas para pedir consejo?
Las plataformas de redes sociales y muchas de las personas que las usan tienen sus propios intereses, y a menudo intentan venderte cosas. Así que presta atención al tiempo y la energía que dedicas a vendedores y usuarios, y piensa qué buscan de ti cuando interactúas con ellos.
Para determinar qué usos son positivos y productivos y cuáles perjudiciales, pregúntate sencillamente: ¿cuándo me hace sentir bien o mal usar las redes sociales y por qué? ¿Necesito usarlas todo el tiempo?
Las investigaciones muestran que la atención plena nos ayuda a percibir lo que ocurre en el momento presente y crea un espacio entre nosotros y nuestros pensamientos. Prestar atención a cómo usas las redes sociales puede ayudarte a comprender y aceptar cómo te hacen sentir y a actuar en consecuencia.
Participa activamente, no de forma pasiva
Las investigaciones muestran que el uso pasivo de las redes sociales, como navegar por las noticias y practicar el doomscrolling —desplazarse sin parar por contenidos negativos—, se asocia con resultados desfavorables. Entre ellos figuran las comparaciones sociales, la envidia y los sentimientos de ansiedad y depresión.
En cambio, el uso activo, como enviar mensajes e interactuar con publicaciones, se asocia con mejores resultados, como un mayor apoyo social y una mayor sensación de conexión con los demás.
Sigue, comparte e interactúa con cuentas y personas que publiquen contenido positivo que te guste. Únete a comunidades en línea para encontrar personas afines y establecer nuevos vínculos. Presta atención a quién te sigue en las redes sociales y ajusta la configuración para asegurarte de que solo te sigan personas positivas.
Tómate un descanso
Hay muchas cuentas de personas que se toman un descanso de publicar o lo dejan por completo.
Aunque se desconocen los efectos a largo plazo de abandonar las redes sociales, investigaciones recientes han demostrado que tomarse un descanso de una semana produce mejoras significativas en el bienestar, la depresión y la ansiedad, en especial en las personas que usan mucho la plataforma en cuestión o la utilizan de forma pasiva.
Si te preocupa cómo usas las redes sociales, recuerda que puedes desconectarte. Eso puede significar apagar el teléfono unas horas cada día, un día a la semana o incluso toda una semana. Empieza poco a poco y luego vuelve a evaluar cómo te sientes. Aplicaciones como Hold y Offtime también pueden ayudarte a controlar cuánto tiempo pasas con el teléfono y en las redes sociales.
Toma el control
Las investigaciones han demostrado que dejar las redes sociales por un tiempo resulta especialmente beneficioso para quienes sienten envidia de otras personas en la plataforma a causa de su uso. Es importante recordar que puedes tomar el control. La aplicación o plataforma es una herramienta. Tú decides.
Silencia, deja de seguir, bloquea o elimina cualquier contenido o persona que te altere. Denuncia ante la plataforma de redes sociales todo contenido abusivo o perturbador.
Para mantener ese control con más precisión, usa la configuración. Si, por ejemplo, ver cuántos «me gusta» reciben otras personas te lleva a hacer comparaciones muy negativas, oculta o desactiva los «me gusta» o limita lo que ves.
Revisa la configuración de privacidad y elige quién puede ver tu contenido y ponerse en contacto contigo. Infórmate sobre cómo funcionan los algoritmos de las distintas aplicaciones para entender por qué podrías estar viendo contenido negativo.
Y, algo fundamental: si te preocupa tu salud mental, pide ayuda. Pide una cita con tu médico de cabecera. Ponte en contacto con una organización benéfica. Habla con el departamento de Recursos Humanos de tu trabajo o con el responsable de bienestar estudiantil de tu universidad. Siempre está bien pedir apoyo; de hecho, es la mejor herramienta a tu disposición.




