La mayoría de los empleadores insta a los trabajadores a volver a la oficina al menos unos días a la semana.
Con el anuncio de la Organización Mundial de la Salud de que el «fin está a la vista» para la pandemia, es probable que para algunas personas esté llegando a su fin la etapa de trabajo desde casa a tiempo completo.
Los empleadores deben tomar medidas para proteger la salud mental y el bienestar de los trabajadores cuando regresen a las oficinas.
La época dorada del teletrabajo está llegando a su fin. La Organización Mundial de la Salud acaba de anunciar que el «fin está a la vista» de la pandemia, pero los empleadores de todo el mundo llevan meses atrayendo a los empleados de vuelta al trabajo. Y ahora, algunos empleadores de Estados Unidos están poniendo oficialmente fin a la etapa de trabajo desde casa.
The Wall Street Journal informa que, a partir de este mes, «se esperará que haya asistencia y se advertirá a quienes se resistan a volver a la oficina» en varias grandes empresas de Estados Unidos.
¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial en materia de salud mental?
Algunos empleadores están abriendo nuevos espacios de oficina con la esperanza y la expectativa de que los trabajadores los utilicen. Otros intentan conciliar todas las preferencias dando a los empleados la flexibilidad de elegir dónde y en qué horario trabajan.
Al mismo tiempo, muchas empresas tecnológicas permiten a sus empleados trabajar a tiempo completo desde casa, desde la oficina o alternando entre ambos lugares. Algunas incluso permiten a sus empleados elegir desde qué país trabajan.
La Encuesta Global de Esperanzas y Temores de la Fuerza Laboral 2022 de PwC revela que los trabajadores que no pueden trabajar a distancia también tienen muchas menos probabilidades que otros de decir que su trabajo les resulta satisfactorio, de creer que a su equipo le importa su bienestar, de sentir que reciben una remuneración económica justa o de sentir que pueden ser creativos en su trabajo.
Este grupo representó el 45% de las personas encuestadas y manifestó menor satisfacción con su trabajo que quienes trabajaban en modalidad híbrida o totalmente a distancia (50% frente a 63%).
Los análisis de Deloitte sugieren que permitir a los empleados trabajar desde un lugar adecuado y conveniente, en vez de exigirles que trabajen desde una oficina determinada, podría favorecer un mejor equilibrio entre el trabajo y la vida personaly constituir un enfoque más equitativo.
En definitiva, el trabajo híbrido probablemente sea el punto ideal: los empleados pueden disfrutar de cierta autonomía en su vida laboral y los empleadores tienen la tranquilidad de ver a sus trabajadores de vuelta en sus puestos al menos dos o tres días a la semana.
La adopción generalizada del trabajo híbrido nos brinda la oportunidad de aprovechar lo mejor del trabajo desde casa y del trabajo en la oficina, y ofrecer a todo el personal una solución más equilibrada y saludable, tanto mental como físicamente.
Apoyo a la salud mental en el lugar de trabajo, Allianz Partners
Recuperar el tiempo
Si consideramos todo lo anterior y fenómenos como la «gran renuncia» y el recién acuñado fenómeno de la «renuncia silenciosa», queda claro que el trabajo es un factor determinante para el equilibrio de la psique humana. La venta de la fuerza laboral también pone una cifra al sentido de autoestima de los empleados.
Las restricciones por la COVID-19, que obligaron a los empleadores a modificar las condiciones laborales tradicionales de «fichar al entrar y al salir», permitieron a los empleados recuperar su tiempo y corregir un equilibrio entre el trabajo y la vida personal que a menudo estaba desequilibrado.
El futuro del trabajo ha suscitado algunos de los debates más intensos porque el trabajo afecta la calidad de vida. En el centro de todo está el bienestar: mental, físico y emocional. Ahora los empleados esperan que el trabajo se adapte a sus necesidades, tanto si trabajan en su propio país como en el extranjero, e incluso si están considerando aceptar un puesto en otro país.
Por tanto, al poner en marcha programas de regreso al trabajo, los empleadores deben diseñar sistemas que permitan a los trabajadores vivir experiencias de reincorporación significativas y saludables mediante intervenciones individuales, para directivos y organizacionales.
Proteger la salud mental
Organizaciones como Wellcome Trustestán situando firmemente la salud mental en la agenda laboral. La organización ha constatado que cada vez más empleadores buscan formas de apoyar la salud mental de su personal. Como resultado, se prevé que el mercado mundial del bienestar corporativo alcance los 66.000 millones de dólares en 2022.
Hay muchas razones por las que los empleadores deciden invertir en la salud mental en el trabajo; entre ellas, investigaciones que muestran que la ansiedad y la depresión cuestan a la economía mundial aproximadamente 1 billón de dólares cada año en pérdida de productividad.
Las relaciones entre empleadores y empleados a menudo pueden ser tensas, pero las últimas investigaciones de Edelman muestran que el 78% de los empleados confía en su empleador y que el 69% cree que las personas con quienes trabaja son una fuente importante de comunidad en su vida. Sin duda, son cifras asombrosas. Pero, si hemos de creer a la mayoría de las 7000 personas encuestadas en todo el mundo, cabe preguntarse: ¿qué más pueden hacer los empleadores para apoyar el bienestar mental de sus empleados?
Allianz Partners sugiere que el apoyo a la salud mental debe ser:
Visible: es preferible crear conciencia con regularidad en lugar de adoptar un enfoque de «una vez y listo».
Accesible: ofrecer apoyo por medios presenciales y digitales, ya que algunos empleados tienen necesidades de accesibilidad.
Variado y con varios enfoques: ningún sistema de apoyo por sí solo responderá a las necesidades de todas las personas.
Situar el bienestar en el centro del trabajo
Ahora los empleadores deben aprovechar la oportunidad de aportar un valor real a la vida de sus empleados y contribuir a una sociedad en la que la salud mental y el bienestar no se traten en la sombra, sino que se atiendan y reciban apoyo a plena luz del día.
Una revisión de estudios sobre intervenciones en el lugar de trabajoha concluido que las técnicas de relajación, dedicar tiempo a recuperarse de los efectos físicos y psicológicos del trabajo, promover la actividad física y gestionar el estrés son elementos centrales de las intervenciones dirigidas a las personas.
Los empleadores deben adoptar un enfoque participativo para establecer sistemas de apoyo organizacional que ayuden a los trabajadores a reducir el estrés y ser más productivos. Para ello, sería necesario capacitar a los directivos para que respondan con rapidez y de manera adecuada a los empleados que atraviesan dificultades y creen un entorno que les permita pedir ayuda sin sentir vergüenza.
También es necesario capacitar a los propios trabajadores en conocimientos y concienciación sobre salud mental para ampliar sus conocimientos sobre el tema y promover un enfoque libre de estigmas ante los problemas de salud mental. Los empleadores también pueden ofrecer a los empleados oportunidades para adquirir diversas habilidades de gestión del estrés, como la atención plena, la autorreflexión y la resolución de problemas, además de fomentar el ejercicio y la actividad física.

