Nuevas investigaciones sugieren que la variante Ómicron está asociada a una mayor capacidad para eludir la inmunidad derivada de una infección previa.
Este hallazgo tiene importantes implicaciones para la planificación de la salud pública, en particular en países con altas tasas de inmunidad derivada de una infección previa.
La capacidad del virus para eludir potencialmente la inmunidad natural es el resultado de una mutación compleja.
Los científicos trabajan sin descanso para comprender mejor la variante Ómicron. En todo el mundo, los países han impuesto restricciones de viaje para mitigar su propagación. Los científicos sudafricanos anunciaron por primera vez que habían identificado una nueva variante el 25 de noviembre de 2021. Desde entonces, los casos de COVID han aumentado de forma exponencial y Sudáfrica ha entrado en una cuarta ola. Científicos del DSI-NRF sudafricano Centro de Excelencia en Modelización y Análisis Epidemiológicos y el Instituto Nacional de Enfermedades Transmisibles) hablaron con The Conversation Africa sobre sus hallazgos, que se exponen en un preprint.
¿En qué se diferencia Ómicron de las variantes anteriores?
Nuestros principales hallazgos se refieren al riesgo de reinfección.
Se define como reinfección una prueba positiva de SARS-CoV-2 más de tres meses después de una prueba positiva previa. Observamos que el riesgo relativo de reinfección fue mucho mayor (al menos tres veces) con la variante Ómicron que con las variantes Beta y Delta.
Nuestros datos indican que la variante Ómicron está asociada a una mayor capacidad para eludir la inmunidad derivada de una infección previa. En cambio, no existen pruebas epidemiológicas a nivel poblacional de un aumento de la evasión inmunitaria asociada a las variantes Beta o Delta, en comparación con el tipo original o silvestre.
Este hallazgo tiene importantes implicaciones para la planificación de la salud pública, en particular en países como Sudáfrica con altas tasas de inmunidad derivada de una infección previa. Un estudio para medir infecciones previas reveló que, justo antes de la tercera ola (en mayo de 2021), casi la mitad de los donantes de sangre en Sudáfrica ya se habían infectado.
Otro estudio, llamado PHIRST-C, que hizo un seguimiento de los hogares a lo largo del tiempo, reveló que más del 60 % de las personas se habían infectado a finales de agosto de 2021. Como resultado de este elevado nivel de infecciones previas, junto con una cobertura de vacunación de alrededor del 40 % entre los adultos, se esperaba una cuarta ola más pequeña.
Pero si el virus muta para aumentar su capacidad de eludir la inmunidad natural, como parece haber ocurrido con Ómicron, los gobiernos no pueden basarse en la inmunidad natural previa para estimar el tamaño de futuros brotes.
En esta etapa, no podemos decir nada sobre la gravedad de los casos de Ómicron, ya sea en infecciones primarias o en reinfecciones. Tampoco disponemos de información sobre el estado de vacunación de los casos de reinfección.
Otra cuestión importante que aún no tiene respuesta es si la protección frente a la enfermedad grave y la muerte se verá afectada por la menor inmunidad frente a la reinfección.
Ya han salido a la luz varios preprints que sugieren que Ómicron podría eludir la neutralización en personas vacunadas que no habían tenido también una infección previa. Estos hallazgos podrían ayudar a explicar el elevado riesgo de reinfección. Los primeros resultados de laboratorio, que analizan ensayos para medir la inmunidad basada en linfocitos T, por otro lado, predicen que podría mantenerse una protección considerable frente a la enfermedad grave y la muerte.
Nuestros hallazgos se basan en el análisis de datos de vigilancia recogidos en Sudáfrica entre el 4 de marzo de 2020 y el 27 de noviembre de 2021.
¿Qué dicen sus hallazgos sobre la eficacia de la vacuna frente a Ómicron?
Con base en los datos utilizados en este estudio, no podemos decir nada sobre las implicaciones al respecto. Confiamos en que las vacunas tengan una eficacia similar frente a la enfermedad grave causada por Ómicron que frente a otras variantes.
¿Qué pueden hacer las personas para reducir al mínimo el impacto de la cuarta ola?
Incluso con la nueva variante, las principales medidas preventivas que pueden adoptar las personas siguen siendo el uso de mascarilla, la distancia social, la mejora de la ventilación y la vacunación. Durante la temporada navideña, es especialmente importante evitar las grandes aglomeraciones, sobre todo en interiores. Hasta que comprendamos mejor esta variante, lo mejor es no reunirse con grupos de amigos; si lo hace, por favor, hágalo al aire libre.



