• Las necesidades de salud mental de los jóvenes en todo el mundo no se toman lo suficientemente en serio.
• La adolescencia puede ser una etapa difícil en la que aumentan las necesidades de apoyo en salud mental, pero también una ventana de oportunidad única.
• UNICEF y la Fundación Z Zurich lanzan una nueva alianza para abordar la salud mental juvenil en tres áreas prioritarias.
La salud mental positiva nos permite pensar, aprender y construir nuestras vidas. Pero, para demasiados jóvenes hoy en día, el malestar está afectando negativamente a su salud e impidiendo que prosperen. La pandemia de COVID-19 no ha hecho más que agravar las preocupaciones en materia de salud mental de muchos jóvenes. Al no poder ir a la escuela, aislados de amigos y familiares, y enfrentados a la incertidumbre sobre el futuro, carecen de las rutinas, las conexiones sociales y las actividades saludables que son tan cruciales para su desarrollo y su bienestar mental.
Incluso antes de la pandemia, las necesidades de salud mental de los jóvenes no estaban siendo atendidas de manera adecuada. Se estima que 14% de los jóvenes de 10 a 19 años vive con un trastorno mental diagnosticado, y la mitad de todos los trastornos mentales diagnosticables comienzan antes de los 14 años. Pero los trastornos mentales diagnosticados son solo una parte de este panorama. Muchos jóvenes se enfrentan a desafíos socioeconómicos y a barreras culturales o sociales para la inclusión que pueden contribuir o agravar el malestar.
Pese a ello, los jóvenes nos dicen que no sienten que su salud mental se tome en serio. En una reciente encuesta de UNICEF a más de 900 jóvenes en Jamaica, el 41% considera que esto se debe a conceptos erróneos sobre las enfermedades mentales, el 24% a la falta de información y el 36% a normas culturales que no reconocen la importancia de la salud mental y el bienestar como componente de la salud general.
Depende de nosotros, como comunidad global, responder, y hacerlo de manera que aborde tanto las vulnerabilidades como las enormes oportunidades que presenta esta etapa de la vida.
Durante la transición de la adolescencia a la edad adulta, los jóvenes experimentan cambios físicos, cognitivos y psicosociales importantes. Puede ser una etapa de mayor riesgo de desarrollar afecciones de salud mental, como la ansiedad y la depresión, pero este período de rápido cambio es también una ventana de oportunidad para encaminar a los adolescentes hacia una trayectoria positiva. Construir relaciones saludables y establecer hábitos saludables, por ejemplo, puede tener un impacto positivo en el bienestar de los adolescentes, tanto ahora como a largo plazo.
Es importante señalar que los adolescentes necesitan de cuidadores, adultos de confianza, escuelas y comunidades que los orienten, apoyen y acompañen durante estas experiencias de transición. Por ello, es fundamental que también reforcemos el apoyo a los cuidadores para que puedan promover y proteger mejor su propia salud mental, así como la de sus hijos adolescentes.

Aunque es alentador que aumente la conciencia sobre la necesidad de atender la salud mental y el bienestar, no se han producido los incrementos necesarios en la asignación de recursos para el bienestar psicosocial, especialmente para los adolescentes y los jóvenes. Menos del 1% de los presupuestos sanitarios gubernamentales en los países de ingreso bajo se destina a la salud mental, y aún menos a programas de promoción y prevención para los jóvenes. Sin embargo, son precisamente estos programas los que necesitamos para aprovechar la ventana de oportunidad para los adolescentes, porque fortalecen la capacidad de las personas para regular sus emociones, potencian alternativas a las conductas de riesgo, desarrollan la resiliencia ante situaciones difíciles y adversidades, y promueven entornos sociales y redes de apoyo.
Entonces, ¿cómo respondemos? Vemos tres oportunidades para la acción y la inversión del sector público y privado.
En primer lugar, debemos seguir involucrando a los jóvenes, a sus cuidadores y a sus comunidades en conversaciones sin juicios sobre la salud mental. Hablar de salud mental no siempre es fácil, pero se necesitan esfuerzos continuos para iniciar conversaciones que faciliten la comprensión, la conexión, el apoyo y la eliminación del estigma en torno a la salud mental.
En segundo lugar, debemos hacer que los servicios de promoción y prevención de la salud mental estén disponibles universalmente para los jóvenes. Para ello, no necesitamos empezar desde cero. Podemos basarnos en los esfuerzos globales y nacionales existentes en todos los sectores para impulsar acciones basadas en la evidencia que promuevan y protejan la salud mental de los adolescentes. Un paso siguiente fundamental es desarrollar e implementar herramientas adaptadas a los contextos locales de los países de ingreso bajo y mediano.
En tercer lugar, tenemos la oportunidad de construir una coalición de actores públicos y privados dispuestos a actuar e invertir en la promoción y prevención de la salud mental de los adolescentes.
UNICEF y la Fundación Z Zurich han lanzado hoy una nueva alianza, que tiene como objetivo actuar sobre las tres oportunidades anteriores. Esta nueva alianza beneficiará inicialmente a más de medio millón de adolescentes y cuidadores en siete países y llegará a más de 30 millones de personas con mensajes de la campaña a nivel mundial. Esperamos que estos esfuerzos fortalezcan programas y recursos que puedan ampliarse en todo el mundo, pero no podemos hacerlo solos. Necesitamos socios dispuestos a compartir su experiencia e influencia, necesitamos que las empresas trabajen con sus empleados y socios y se sumen a la campaña, y necesitamos que los gobiernos aumenten su inversión en salud mental, en particular en actividades de promoción y prevención.
¿Qué hace el Foro Económico Mundial por la salud mental?
Dado que los niños y adolescentes representan hasta la mitad de la población en algunas partes del mundo, es esencial que mantengamos el foco en el bienestar mental mientras nos recuperamos, reconstruimos y reimaginamos un mundo más seguro, saludable e inclusivo para cada niño. Únase a nosotros para garantizar que la salud mental y el bienestar de los jóvenes dejen de pasarse por alto y de estar infrafinanciados. En un mundo cada vez más interdependiente, el futuro de todas las personas será más prometedor si hoy se toman medidas positivas para apoyar a la próxima generación.


