Los empleados dicen que debemos hablar de salud mental en el trabajo

People cross an illuminated floor at a banking district in central Tokyo November 27, 2014. Japan's jobless rate fell and the availability of jobs edged higher in October from the previous month, government data released on Friday showed. Picture taken November 27, 2014. REUTERS/Thomas Peter (JAPAN - Tags: BUSINESS EMPLOYMENT) - RTR4FW42
60% of respondents said they hadn't spoken to anyone at work about their mental health in the past year.Image: REUTERS/Thomas Peter
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La mitad de los millennials y el 75% de los trabajadores de la generación Z han dejado voluntariamente un empleo por motivos de salud mental, frente al 20% de las generaciones mayores.

Así lo indica un reciente estudio de Mind Share Partners que analizó las respuestas de 1.500 adultos de los sectores privado, sin ánimo de lucro y gubernamental para arrojar luz sobre la prevalencia de los problemas de salud mental y el estigma en los lugares de trabajo de Estados Unidos.

Los millennials y los integrantes de la generación Z prestan más atención a su salud mental que las generaciones anteriores, algo que, según los autores del estudio, “refleja un cambio generacional en la concienciación”.

Un contundente 86% de los encuestados consideró que la cultura de una empresa debería apoyar la salud mental.

Este porcentaje era aún mayor entre los integrantes de la generación Z y los millennials, estos últimos la generación más numerosa de la fuerza laboral de Estados Unidos y más propensa a cambiar de empleo; dos factores que, en teoría, deberían motivar a los empleadores a promover una mejor salud mental para retener y atraer talento.

“La salud mental se está convirtiendo en la próxima frontera de la diversidad y la inclusión, y los empleados quieren que sus empresas la aborden”, escribieron los autores.

Image: Mind Share Partners

Más allá de los diagnósticos

Mind Share Partners, una organización sin ánimo de lucro que colabora con empresas para mejorar los recursos de salud mental, se asoció con SAP y Qualtrics para realizar la encuesta.

Su objetivo era abarcar “todo el espectro, desde una salud mental del 100% hasta un deterioro crónico y grave”. Así que, en lugar de medir la prevalencia de los problemas de salud mental mediante trastornos diagnosticables o niveles generales de estrés, como habían hecho estudios anteriores, los investigadores adoptaron un enfoque distinto.

La encuesta incluía preguntas sobre síntomas individuales: “En el último año, ¿alguna vez se ha sentido triste o insensible, o ha perdido el interés o el placer en la mayoría de las actividades durante al menos dos semanas?”

Casi dos tercios (60%) afirmaron haber experimentado síntomas de un problema de salud mental durante el último año, y el 37% indicó que su entorno laboral fue un factor contribuyente.

Image: Mind Share Partners

Es hora de cambiar la cultura

Menos de la mitad de los encuestados afirmó que la salud mental era una prioridad en su lugar de trabajo, y aún menos confiaban en que los líderes de su organización estuvieran sensibilizando sobre el tema.

Los trastornos depresivos y de ansiedad cuestan a la economía mundial 1 billón de dólares cada año en productividad perdida, según la Organización Mundial de la Salud. Sin embargo, muchas personas sienten miedo o incomodidad al hablar de su salud mental en el trabajo.

En Estados Unidos, donde se pierden 200 millones de días laborables al año debido a la depresión, el 60% de los encuestados afirmó que no había hablado con nadie en el trabajo sobre su salud mental durante el último año.

Los empleados quieren que esto cambie. La investigación de Mind Share Partners reveló que, en general, los empleados quieren formación sobre salud mental, información más clara sobre los recursos disponibles y una cultura más abierta y comprensiva en torno a la salud mental en el trabajo.

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