¿Cuánto deberías dormir?

¿Cuánto deberías dormir?
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Dormir es fundamental para gozar de buena salud, pero dormir más no siempre es mejor para todo el mundo. Una investigación publicada recientemente en la revista Neurology ha descubierto que las personas de mediana edad y mayores que duermen más de ocho horas al día tienen un mayor riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular.

Los hallazgos se presentan junto con un metaanálisis de otros 11 estudios de siete países, en los que participaron más de medio millón de personas, que también concluye que dormir más puede llevar a una muerte prematura.

El sueño y los accidentes cerebrovasculares

Dormir mal es un problema de salud importante porque se sabe que afecta al bienestar emocional y cognitivo, a la calidad de vida, a la productividad laboral y a la seguridad. Sin embargo, el insomnio en sí no se asocia con tasas más altas de muerte prematura, según un estudio estadounidense de más de 1,1 millones de personas de entre 30 y 102 años. Más bien, dormir habitualmente demasiado poco o demasiado puede ser problemático.

Los autores del artículo de Neurology preguntaron a casi 10.000 personas de entre 42 y 81 años cuántas horas dormían al día, en promedio, y si por lo general dormían bien. Los participantes respondieron a estas preguntas dos veces en un periodo de cuatro años y fueron objeto de seguimiento durante nueve años y medio para determinar si sufrían un accidente cerebrovascular.

Tras ajustar los resultados por edad y sexo, los investigadores descubrieron que dormir mucho (más de ocho horas) se asociaba con un aumento significativo (del 45 %) del riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular. Además, dormir bien durante esas largas horas en la cama no protegía frente a ese mayor riesgo.

Dormir poco, menos de seis horas por noche, se asociaba con un aumento del 19 % del riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular. Parece haber una relación en forma de U entre el sueño y el riesgo de accidente cerebrovascular, con un riesgo mayor cuando se duerme fuera del intervalo de seis a ocho horas.

Lo que se asocia con un mayor riesgo de mortalidad y de accidente cerebrovascular es cuánto se duerme, y no qué tan bien se duerme. Sin embargo, como señalan los autores del artículo de Neurology, los trastornos del sueño no medidos, como la apnea obstructiva del sueño, podrían influir en sus hallazgos, sobre todo entre quienes duermen muchas horas.

El justo medio

Sabemos que hasta un 72 % de los pacientes que sobreviven a un accidente cerebrovascular tienen apnea del sueño. Esta afección hace que el sueño nocturno sea más ligero, ya que la persona pasa repetidamente del sueño profundo al ligero para poder respirar. En quienes tienen apnea del sueño sin tratar, esto puede traducirse en un sueño nocturno más largo y ligero, en vez de más corto y profundo, que parece lo ideal.

Por supuesto, que dos cosas estén asociadas no significa necesariamente que una cause la otra. Los investigadores siguen debatiendo si dormir poco o mucho es la causa, la consecuencia o un indicador temprano de mala salud.

Informes de investigaciones anteriores sugieren que dormir mucho podría estar relacionado con diversos factores físicos, como un aumento de los biomarcadores inflamatorios o ciertas afecciones cardiovasculares, pero el estudio británico no respalda estas sugerencias. El hallazgo de una relación entre dormir más de ocho horas y el riesgo de accidente cerebrovascular se mantuvo sólido tanto en personas sanas como en personas con diversas enfermedades preexistentes.

Los autores del artículo dicen que necesitamos saber más antes de considerar el sueño prolongado un indicador clínico útil del mayor riesgo de accidente cerebrovascular y antes de entender qué mecanismos podrían estar actuando. A nivel individual, sigue sin saberse si cambiar deliberadamente cuánto se duerme modificará el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular.

Quizá haya que modificar el dicho de «ocho horas de trabajo, ocho horas de ocio y ocho horas de sueño» al día para sugerir que, para la mayoría, dormir más cerca de siete horas al día podría ser lo más saludable. Al fin y al cabo, sabemos por estudios de población que incluyen a cientos de miles de personas que dormir más no siempre es bueno.

El mes pasado, la Fundación Nacional del Sueño de Estados Unidos publicó directrices revisadas sobre cuánto sueño necesitan las personas a partir de las aportaciones de 18 expertos en sueño y más de 300 estudios. Para las personas de entre 18 y 65 años, recomendó dormir entre siete y nueve horas en un periodo de 24 horas.

Para las personas mayores de 65 años, sugirió un intervalo más estrecho, de entre siete y ocho horas. A la luz de los nuevos hallazgos, este intervalo más estrecho quizá sea la mejor opción para todos los adultos, no solo para los mayores de 65 años.

Este artículo se publica en colaboración con The Conversation. Lee el artículo original.

La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde estas opiniones.

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Autoría: Dorothy Bruck es profesora de Psicología en la Universidad Victoria.

Imagen: Un estudiante bosteza durante la clase «Fundamentos del álgebra», que se imparte de 11:45 p. m. a 2:30 a. m., en el Bunker Hill Community College de Boston, Massachusetts.  REUTERS/Brian Snyder

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