Los 'dilemas de decisión' son habituales en el mundo laboral, y el 85% de las personas afirma que estos problemas afectan negativamente a su calidad de vida.
El autor, científico de datos y economista Seth Stephen-Davidwitz ha colaborado con Oracle en un nuevo informe que explora este ámbito.
Aquí analiza formas de ayudarnos a superar la 'sobrecarga de datos' y la 'parálisis por análisis' para facilitar la toma de decisiones.
En un nuevo informe de Oracle, el 74% afirma que el número de decisiones que toman a diario se ha multiplicado por 10 en los últimos tres años.
Los dilemas de decisión, es decir, no saber qué decisión tomar, son frecuentes en el mundo laboral. De hecho, el 85% de las personas de todo el mundo admite que estos dilemas afectan negativamente a su calidad de vida.
Para entender cómo superar la sobrecarga de datos y la parálisis por análisis, y mitigar la fatiga decisoria, recurrimos al autor, científico de datos y economista, con éxitos de ventas del NYT, Seth Stephen-Davidwitz que colaboró con Oracle en el nuevo informe.
Quartz at Work: ¿qué es la angustia decisoria y por qué supone un problema tan grave para nuestra fuerza laboral?
Stephens-Davidowitz: Las personas se enfrentan a demasiadas decisiones, con muy poca orientación sobre cómo tomarlas.
Según el Estudio Global sobre Dilemas de Decisión en el que colaboré con Oracle, el 74% de las personas afirma que el número de decisiones que toman a diario se ha multiplicado por 10 en los últimos tres años.
En consecuencia, la angustia decisoria, es decir, el agotamiento mental derivado del gran número de decisiones que una persona debe tomar a diario, afecta ya tanto a la vida personal como a la profesional.
¿Qué ocurre cuando las personas sienten que no pueden estar seguras de sus elecciones? A menudo, no toman ninguna decisión. Esto supone un problema crítico para nuestra fuerza laboral y puede provocar caídas en la eficiencia y la creatividad. Además, puede afectar a la moral de los empleados y a los resultados de la empresa.
¿Cuáles son los efectos negativos de la “sobrecarga de datos”?
Las personas disponen de más información que nunca para tomar decisiones. Cabría pensar que esto es algo positivo. Sin embargo, sienten que se ahogan en datos. Las distintas fuentes de datos sugieren decisiones óptimas diferentes. Las personas cuestionan la calidad de los datos que reciben o, quizá, no recibieron la formación adecuada para interpretarlos. A veces, los datos parecen irrelevantes para la cuestión que se plantea.
Como resultado, muchas personas acaban descartando los datos y confiando en su instinto y su intuición.
El 86% de las personas afirma que el volumen de datos hace que las decisiones sean mucho más complicadas. Además, el 85% considera que esto afecta negativamente a su calidad de vida y provoca picos de ansiedad y oportunidades perdidas.
En lugar de aprovechar la explosión de información de nuestra era, muchos empleados se encuentran tomando decisiones a la antigua usanza: haciendo lo que les parece correcto.
La situación es tan difícil que el 64% de las personas, y el 70% de los líderes empresariales, preferiría que un robot tomara sus decisiones. ¿Cómo sería este uso de la IA?
Me sorprendió. Pensamos que los líderes empresariales son quienes disfrutan de mandar, no quienes quieren externalizar la toma de decisiones.
El resultado sugiere que los líderes empresariales entienden el potencial del análisis de datos moderno, pero no comprenden del todo cómo aprovecharlo. Además, demuestra lo difícil que muchos líderes empresariales consideran que se ha vuelto la toma de decisiones. Por último, hay mucho entusiasmo en torno a la inteligencia artificial y a herramientas como ChatGPT. Cada vez más personas imaginan que este tipo de herramientas hacen el trabajo duro por ellas.
Los robots podrían eliminar la complejidad y el esfuerzo del proceso de toma de decisiones, dejando a los líderes empresariales con más capacidad mental y menos fatiga decisoria.
La parálisis por análisis es real. ¿Cómo pueden triunfar las empresas cuando tantas personas se quedan paradas?
Es fundamental señalar que los líderes empresariales quieren datos que ayuden a fundamentar las decisiones. En un mundo ideal, los datos pueden ayudarles a reducir riesgos, aumentar los beneficios y ser más eficientes. Los líderes empresariales saben que las organizaciones más exitosas de diversos sectores, desde los equipos de béisbol hasta los fondos de cobertura y las empresas tecnológicas, se basan en datos.
Sin embargo, muchos líderes empresariales sienten que los datos no funcionan para ellos. El 89% de los líderes empresariales cree que el creciente número de fuentes de datos ha limitado el éxito de sus organizaciones.
Los líderes empresariales ya no solo tienen hambre de datos; tienen hambre de los datos correctos.
Lo que los líderes empresariales necesitan para avanzar es la capacidad de organizar esta avalancha de datos y traducir la información en acción. ¿La buena noticia? La tecnología puede ayudar.
Las cifras muestran que los líderes empresariales quieren que los datos les ayuden y saben que son fundamentales para el éxito de sus organizaciones, pero muchos no creen tener las herramientas necesarias para triunfar. ¿Adónde van a partir de aquí los líderes empresariales?
Uno de los problemas más importantes es que los datos y la información que reciben los líderes empresariales no siempre son pertinentes. El 77% de los líderes empresariales afirma que los paneles y gráficos que reciben no siempre se relacionan con las decisiones que deben tomar.
Las empresas deben disponer de datos y análisis directamente pertinentes para sus decisiones. La tecnología permite ahora a los líderes procesar la información tan rápido como llega. Entre estas herramientas se incluyen soluciones en la nube con capacidades de automatización integradas y contexto relevante que puede ayudar a los directivos a filtrar el torrente de información. Esto conduce a una mayor eficiencia, más innovación y, lo más importante, menos fatiga decisoria.
¿Cuáles son las formas concretas en que tanto los líderes empresariales como los empleados pueden mitigar el dilema de decisión?
Tengo seis recomendaciones:
En primer lugar, ante una decisión, mantenga un debate directo sobre qué datos ayudarían a tomarla. Antes de ver cualquier dato, analice qué cifras podrían llevar a elecciones diferentes.
En segundo lugar, esté dispuesto a tomar una decisión contraintuitiva basada en datos. Demasiadas organizaciones usan los datos para justificar lo que quieren hacer, en lugar de dejarse guiar potencialmente en otras direcciones.
A continuación, antes de recopilar una nueva fuente de datos, considere si ya existen datos que podrían ayudar a tomar esa decisión. Demasiadas organizaciones recopilan datos redundantes.
En cuarto lugar, utilice tecnología de primer nivel que pueda ayudar a simplificar datos complejos en las conclusiones más relevantes.
En quinto lugar, sienta más comodidad con el pensamiento probabilístico. Inevitablemente, datos distintos apuntarán a decisiones diferentes. Y pocas decisiones son evidentes. Por eso, debe sentirse cómodo, no abrumado, con datos que sugieran, por ejemplo, una probabilidad del 60% de que una decisión sea acertada. Esperar una claridad perfecta es una receta para sentirse confundido y abrumado.
Por último, dé más importancia a contratar empleados con habilidades de análisis y comunicación de datos. Esta combinación poco común de habilidades es enormemente valiosa para que una organización aproveche al máximo los datos y encuentre la historia que parece oculta en una montaña de datos.


