Un estudio realizado en un instituto de secundaria de Pekín demostró que las lecciones de felicidad tuvieron resultados positivos entre los estudiantes.
En Estados Unidos, el curso Psicología y la buena vida, de la «profesora de la felicidad» Laurie Santos, se implantará en institutos de secundaria de bajos ingresos.
La pandemia de COVID-19 ha afectado negativamente a la salud mental y al bienestar en todo el mundo, y los jóvenes se han visto especialmente afectados.
Según un estudio, las lecciones de felicidad y bienestar produjeron cambios significativos en las actitudes positivas de los estudiantes chinos de secundaria.
Los alumnos de entre 15 y 16 años del Instituto n.º 19 de Pekín recibieron un curso de felicidad y bienestar de un semestre de duración.
El estudio informó de cambios significativos en actitudes positivas. El curso también mejoró el «equilibrio afectivo», es decir, la capacidad de sopesar las emociones negativas y positivas asociadas a las experiencias vitales.
Medir la salud mental de los jóvenes
Estas mejoras son bienvenidas a la luz de un estudio reciente de Sapien Labs, que registró un descenso acusado de los niveles de bienestar mental en las generaciones más jóvenes.
El estudio midió el bienestar mental en distintos grupos de edad en ocho países de habla inglesa, entre ellos India, Singapur, Estados Unidos y Sudáfrica. Los investigadores desarrollaron una herramienta llamada Mental Health Quotient, que «mide una serie de problemas que se corresponden con perfiles de síntomas de diez trastornos mentales comunes, así como atributos mentales positivos, para situar a las personas en un espectro de bienestar mental que va desde Clínico hasta Floreciente».
El informe concluyó que «nada menos que un 44 % de los encuestados de entre 18 y 24 años se encontraba en estado clínico o en riesgo de sufrir un trastorno clínico, frente a solo un 6 % de los mayores de 65 años. Una diferencia tan profunda en el bienestar mental debe sonar como una alarma de gran intensidad».
Cuestionarse qué nos hace realmente felices
Mientras que los cursos de felicidad de Pekín son los últimos en responder a esas alarmas, una reacción anterior a la crisis de salud mental de los estudiantes provino de una de las principales universidades de la Ivy League de Estados Unidos.
En 2018, la profesora de la Universidad de Yale Laurie Santos puso en marcha su curso Psicología y la buena vida para atender las crecientes necesidades de salud mental de los estudiantes. Solo en el primer semestre, el curso atrajo a más de 1.200 estudiantes de grado.
Durante su intervención en la Reunión Anual Económica Mundial de Davos en 2019, Santos habló de la creciente preocupación por la salud mental en las universidades, citando cifras que indicaban que alrededor de un 40 % de los estudiantes universitarios estaban demasiado deprimidos para funcionar y un 60 % sufría una ansiedad abrumadora.
Para explicarlo, Santos afirmó que los estudiantes y otras personas podrían simplemente estar priorizando cosas que creemos que nos hacen felices, como el dinero, en lugar de otros aspectos de la vida cotidiana, como la interacción social. «En pocas palabras, buscamos el tipo de cosas equivocado», explicó.
«¿Qué es lo que separa a las personas muy felices de las que no lo son tanto? El tiempo que pasan con las personas que les importan», añadió. «Pero no se trata solo de las personas que te importan. Resulta que las interacciones muy breves con un desconocido pueden mejorar nuestro estado de ánimo más de lo que esperamos.»
Ha llegado el momento de compartir la felicidad
El curso diseñado por Santos se ofrecerá ahora gratuitamente a más de 550 alumnos de institutos de bajos ingresos de todo Estados Unidos. Los estudiantes recibirán créditos universitarios gratuitos al completar el programa de estudios.
El programa, desarrollado con la Universidad de Connecticut y el National Education Equity Lab, con el apoyo de la Fundación Arthur M. Blank, se ofrecerá en más de 40 centros de 17 ciudades estadounidenses, entre ellas Atlanta, Los Ángeles y Nueva York.
«Nuestro objetivo es dotar a los estudiantes de estrategias validadas científicamente para llevar una vida más satisfactoria, al tiempo que creamos oportunidades para que los estudiantes de alto rendimiento, de bajos ingresos y de color demuestren su preparación para la universidad», afirmó Santos.
3,4 millones de personas se han matriculado en el curso de felicidad en línea
La «profesora de la felicidad» Santos también ofrece una versión en línea gratuita titulada The Science of Wellbeing en la plataforma de aprendizaje en línea Coursera. Más de 3,4 millones de personas se han matriculado desde su lanzamiento en 2018.
El curso enseña a las personas a afrontar una serie de retos para aumentar su propia felicidad y adquirir hábitos más productivos. Entre los temas se incluyen las ideas erróneas sobre la felicidad, la superación de los propios sesgos y lo que se puede hacer para mejorar la felicidad.
Un estudio reciente comparó el curso de Santos con un curso estándar de Introducción a la Psicología de Yale, también disponible en Coursera. Los estudiantes que completaron ambos cursos mejoraron su sensación de bienestar, pero los que siguieron el curso de Santos obtuvieron puntuaciones de bienestar significativamente más altas.
La COVID-19 afectó negativamente a la salud mental
La crisis mundial de salud mental se ha agravado con la COVID-19, y la pandemia ha tenido un impacto desproporcionado en los jóvenes. Una encuesta mundial a personas de entre 15 y 24 años realizada por la OCDE reveló que los efectos de la pandemia en la salud mental eran su principal preocupación.
Esfuerzos para hacer frente a la crisis de salud mental
Los responsables políticos de todo el mundo han comenzado a poner en marcha iniciativas de concienciación sobre la salud mental en los últimos años.
En Inglaterra, ahora es obligatorio que los centros escolares impartan educación personal, social, sanitaria y económica como parte del currículo, para que los alumnos desarrollen los conocimientos, habilidades y actitudes que necesitan para mantenerse sanos, seguros y preparados para la vida y el trabajo.
Los responsables políticos y expertos de la provincia canadiense de Quebec elaboraron un kit de herramientas para ayudar a gestionar los efectos de la COVID-19 en las escuelas, que incluía soluciones para ayudar con la gestión del duelo, los trastornos del sueño y las dificultades de motivación.
Mientras tanto, la organización con sede en Berlín Linden Global Learning Support Services ofrece asesoramiento individual y webinarios sobre salud mental, tanto para alumnos como para docentes, como parte de su oferta de apoyo educativo y terapéutico para estudiantes internacionales y centros escolares de todo el mundo.




