Hacer ejercicio con frecuencia, incluidas las tareas domésticas, reduce el riesgo de demencia, según una nueva investigación.
El estudio afirma que la estimulación mental, como relacionarse con familiares y amigos, también puede frenar el deterioro cognitivo.
Según la Organización Mundial de la Salud, 55 millones de personas en todo el mundo padecen demencia, la séptima causa de muerte.
Hacer ejercicio con frecuencia —incluidas las tareas domésticas— puede reducir el riesgo de demencia, según una nueva investigación.
La demencia es la séptima causa de muerte en el mundo y afecta a unos 55 millones de personas, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esta afirma que cada año se registran alrededor de 10 millones de casos nuevos. La enfermedad de Alzheimer es la forma más común de demencia y representa alrededor de dos tercios de los casos.
Actividad relacionada con la prevención de la demencia
Cada vez hay más pruebas que sugieren que mantenerse físicamente activo a partir de la mediana edad puede ayudar a conservar la capacidad cognitiva y prevenir la demencia. Aún no se sabe con exactitud qué actividades y con qué intensidad son más eficaces para prevenirla. Sin embargo, una nueva investigación publicada en la revista científica Neurology descubrió que hacer ejercicio con frecuencia, incluidas las tareas domésticas, reducía el riesgo de demencia. Las visitas diarias a familiares y amigos, y de estos a la persona, también desempeñaron un papel.
El estudio analizó datos sanitarios de algo más de medio millón de participantes. Tenían una edad media de 56 años y fueron objeto de seguimiento durante un promedio de 10 años. Participaron algo más de mujeres que de hombres. Se tuvieron en cuenta los factores genéticos de riesgo de desarrollar demencia y los antecedentes familiares de la enfermedad.
Durante el periodo del estudio, 5.185 participantes desarrollaron demencia. Solían ser hombres de más edad con antecedentes de hipertensión o hiperlipidemia (niveles elevados de ciertas grasas en la sangre). También tendían a tener un nivel socioeconómico más bajo y un índice de masa corporal más alto. Quienes hacían ejercicio con mayor frecuencia tenían un riesgo de demenciaun 35 % menor, según Medical News Today. Quienes hacían tareas domésticas con regularidad tenían un riesgo un 21 % menor, y relacionarse a diario con amigos y familiares lo reducía un 15 %.
Los investigadores concluyeron que la actividad física y la mental protegían contra la demencia, independientemente del riesgo genético o de los antecedentes familiares de la enfermedad. Sin embargo, también señalaron que ir a pubs o clubes sociales y ver la televisión parecían estar relacionados con un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad, aunque no explicaron por qué podría ser así.
¿Cómo ayuda la actividad física a prevenir la demencia?
El estudio plantea varias explicaciones posibles de por qué la actividad física podría reducir el riesgo de demencia. El ejercicio aeróbico regular puede mejorar el flujo sanguíneo al cerebro, lo que podría reducir el deterioro cognitivo asociado al envejecimiento. El ejercicio también tiene efectos antioxidantes que podrían retrasar el daño cerebral. Los investigadores señalaron además que la actividad física puede influir indirectamente en otros factores modificables de la función cognitiva, como la obesidad, la hipertensión, la resistencia a la insulina, la depresión y la aptitud cardiovascular.
Los peligros del aislamiento social
Los investigadores afirman que los resultados sobre los patrones de actividad mental de los participantes refuerzan los beneficios del contacto social con familiares y amigos. Añaden que la falta de actividad social podría provocar directamente inactividad cognitiva o acelerar el deterioro cognitivo. Según ellos, esto también podría afectar indirectamente a las funciones cerebrales al aumentar el riesgo de enfermedad cardiovascular y depresión.
La Dra. Dorina Cadar, profesora titular de epidemiología cognitiva y demencia en la Universidad de Sussex, declaró a Medical News Today que la interacción social es clave para el bienestar psicológico y la resiliencia mental: «Hay pruebas de que la falta de vínculos sociales puede perjudicar la salud de una persona tanto como fumar 15 cigarrillos al día. El aislamiento social y la soledad plantean algunos de los mayores desafíos de salud y asistencia social del siglo XXI, pues aumentan casi un 30 % el riesgo de morir. Medio millón de personas mayores en el [Reino Unido] no ven ni hablan con nadie durante más de seis días a la semana. Esto tiene enormes consecuencias para la salud mental de cada persona y para su riesgo posterior de demencia», explicó.
La estimulación cerebral mejora la memoria
En otro estudio, científicos de Estados Unidos afirman que han logrado mejorar la memoria de las personas mediante corrientes eléctricas débiles que estimulan ciertas partes del cerebro. Los resultados publicados por un equipo de la Universidad de Boston sugieren que la técnica podría ayudar a personas con enfermedades como el alzhéimer. Conocido como estimulación transcraneal por corriente alterna (tACS), este método no invasivo aplica corrientes eléctricas mediante electrodos colocados en el cuero cabelludo.
En el experimento, realizado con 150 personas mayores de 65 años, se utilizaron tareas de memorización de palabras y se observaron mejoras en la memoria a corto y largo plazo, en algunos casos durante un mes. «Quienes tenían los niveles más bajos de función cognitiva general antes del estudio experimentaron las mayores mejoras de memoria», informa Nature.
Aún no está claro si la técnica podría utilizarse en otras tareas de memoria o si las mejoras podrían durar más de un mes, pero el equipo afirma que tiene previsto investigarlo en futuros estudios.
El coste mundial de la demencia
La demencia tiene importantes repercusiones en los costes de la atención médica y social. La OMS estima que en 2019 el coste total de la demencia en todo el mundo fue de 1,3 billones de dólares. Afirma que se prevé que estos costes superen los 2,8 billones de dólares para 2030, a medida que aumenten el número de personas con demencia y los costes asociados.
Davos Alzheimer’s Collaborative está dirigido por el Foro Económico Mundial y The Global CEO Initiative on Alzheimer’s Disease. Invierte 700 millones de dólares durante seis años en el desarrollo de medicamentos y en diagnósticos sanitarios. También está creando una cohorte de un millón de personas que viven con alzhéimer, para que investigadores de todo el mundo tengan acceso a datos del mundo real.



