La mala salud mental afecta a una de cada cuatro personas, según las estadísticas. Pero, en realidad, la salud mental nos afecta a todos, ya sea personalmente o a través de nuestra familia, amigos y colegas. Como uno de los mayores desafíos globales, es positivo ver que la salud mental cobra cada vez más protagonismo en la agenda de Davos. La prueba será si nuestras palabras se convierten en acciones.
La sesión plenaria Mental Health Matters en Davos 2019 comenzó revelando el asombroso coste mundial estimado de las enfermedades mentales: 2,5 billones de dólares. La primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern, explicó por qué su gobierno da prioridad a la salud mental y está creando la primera estrategia de bienestar del mundo. El duque de Cambridge, que defiende la salud mental a través de la campaña Heads Together, compartió sus propias experiencias emocionales como piloto de ambulancia aérea y pidió una mayor aceptación de la salud mental en el lugar de trabajo.
La salud mental en el trabajo
Los líderes empresariales empiezan a reconocer el papel fundamental que desempeñan sus lugares de trabajo en el apoyo a la salud mental. Existe un enorme potencial para ofrecer una mejor ayuda, dado que los problemas suelen manifestarse y detectarse por primera vez en el trabajo. Además, apoyar la salud mental de los empleados aporta grandes beneficios: supone menos días perdidos por enfermedad y mayor productividad, así como entornos laborales más felices y saludables.
John Flint, consejero delegado de HSBC, explicó cómo el banco está dotando a sus directivos de conocimientos y habilidades en materia de salud mental, lo que les permite detectar señales de alerta y orientar a las personas hacia los recursos disponibles. Es fundamental que Flint considere esto un factor clave para el negocio, y no un complemento aparte. Esta también es una firme convicción del Wellcome Trust, que ha incorporado embajadores de salud mental y formación en primeros auxilios psicológicos en el lugar de trabajo.
En Davos escuché muchos ejemplos excelentes de nuevos proyectos y alianzas, como City Mental Health Alliance y United for Global Mental Health. Me conmovió profundamente el increíble entusiasmo y la disposición a abordar el tema de la salud mental. Se percibía que la cuestión ya es verdaderamente de corriente principal, con un gran potencial para seguir generando cambios.
También había un enorme interés por comprender mejor qué tiene un impacto real y qué no. Por eso Wellcome apoya a la Organización Mundial de la Salud para que trabaje con la Organización Internacional del Trabajo y otras entidades con el fin de elaborar directrices sobre salud mental en el lugar de trabajo, aprovechando la investigación e iniciativas existentes para alcanzar un consenso sobre lo que funciona y definir medidas prácticas que los centros de trabajo pueden adoptar.
Encontrar soluciones
En medio del revuelo y la emoción de Davos, una iniciativa de una sencillez sorprendente atrajo una atención notable. The Friendship Bench (el banco de la amistad), una intervención en salud mental desarrollada originalmente en Zimbabue, recibió en el centro de conferencias la visita de personas que iban desde will.i.am hasta Paul Polman. El banco fue creado por el doctor Dixon Chibanda para cubrir una carencia en la atención a la salud mental en Zimbabue, ofreciendo un espacio seguro donde las personas que sufren ansiedad y depresión pueden encontrar ayuda.
Los líderes que visitaron The Friendship Bench en Davos se abrieron de verdad sobre sus propias experiencias, y el doctor Chibanda acabó impartiendo varias sesiones de terapia a las personas que se sentaron en el banco. El proyecto lleva en marcha desde 2005 y ayudó a más de 40.000 personas a recibir atención en 2018. El modelo ya se ha replicado en Malaui, Botsuana, Zanzíbar e incluso Nueva York.
The Friendship Bench es una gran iniciativa, no solo por su sencillez, sino porque fue diseñada junto con la comunidad y ha sido evaluada rigurosamente a lo largo de su desarrollo. Si queremos mejorar la salud mental en todo el mundo, necesitamos con urgencia más tratamientos como estos, junto con una mejor prevención, diagnóstico y gestión de los trastornos de salud mental. La investigación científica es la mejor manera de descubrir qué funciona. Pero, pese al gran progreso en nuestros conocimientos, persisten enormes lagunas.
Por eso Wellcome ha anunciado 200 millones de libras adicionales para la investigación en salud mental durante los próximos cinco años para impulsar el campo. Centrado inicialmente en la depresión y la ansiedad, reunirá a comunidades fragmentadas de investigadores y clínicos de todo el mundo, uniéndolos con el propósito común de mejorar la vida de las personas.
¿Y ahora qué?
Desde la realeza hasta las estrellas del rock, líderes empresariales y políticos, a veces parece que todo el mundo habla de salud mental. Es una tendencia excelente y fundamental para reducir el estigma y los conceptos erróneos. Pero hablar no basta. Necesitamos acciones que se correspondan con esas palabras. Demasiadas personas siguen sin acceso a un tratamiento eficaz cuando lo necesitan. Juntos podemos hacer algo al respecto.

Wellcome quiere trabajar con personas y organizaciones para lograr un cambio real, desde gobiernos, empresas, escuelas, activistas, investigadores y profesionales médicos hasta quienes tienen experiencia vivida. Trabajando juntos, podemos luchar por más inversión, mejores servicios e intervenciones más eficaces para abordar los problemas de salud mental. Para alcanzar estos objetivos, deberemos redoblar nuestros esfuerzos, escucharnos unos a otros, hablar con una voz unida y animar a otros a aportar sus capacidades e influencia a este movimiento.
Ahora que el mundo habla de salud mental más que nunca, es hora de actuar.
¿Qué puede hacer ahora mismo por la salud mental?
- Respete las prioridades y experiencias de las personas con trastornos de salud mental en todo lo que haga en torno a la salud mental
- Explique a otros cómo una mejor salud mental beneficia al negocio, a la economía y a toda la sociedad
- Sitúe la salud mental en la agenda: inclúyala en sus estrategias, métricas de éxito, informes y comunicaciones
- Forme a líderes y empleados sobre cómo obtener apoyo, ayudarse mutuamente, acceder a recursos y gestionar problemas como el estrés
- Actualice los sistemas y procesos, como los que apoyan la reincorporación del personal tras una enfermedad
- Cree redes en todos los sectores de la sociedad para defender el derecho a la salud mental


