Las personas con demencia pueden prosperar y mostrar una creatividad que ni ellas ni sus cuidadores ni sus seres queridos creían posible. Bajo la orientación de un terapeuta cualificado, las terapias de artes creativas utilizan la pintura, el teatro, la danza y la música para ayudar a mejorar la calidad de vida de las personas con demencia.
Alrededor de 50 millones de personas en todo el mundo tienen demencia y la cifra va en aumento. Esta afección afecta al cerebro y puede provocar pérdida de memoria e incapacidad para realizar actividades cotidianas, reconocer rostros o recordar palabras.
Cada persona con demencia vive la enfermedad de manera diferente y tiene su propia historia. Aquí es donde entran en juego las terapias de artes creativas.
¿Qué son las terapias de artes creativas?
Cada terapia artística tiene su propia forma de estimular la imaginación:
la arteterapia acerca imágenes y autoconocimiento a las personas, algunas de las cuales no creen que puedan crear arte. Los participantes trabajan con pinturas y arcilla y tienen la oportunidad de ampliar su mundo con color Los participantes trabajan con pinturas y arcilla y tienen la oportunidad de ampliar su mundo con color
la dramaterapia utiliza la interpretación, los juegos de roles y la improvisación para recrear recuerdos, fomentar la resolución de problemas y reavivar las habilidades sociales la dramaterapia utiliza la interpretación, los juegos de roles y la improvisación para recrear recuerdos, fomentar la resolución de problemas y reavivar las habilidades sociales
la terapia de danza y movimiento recurre al ritmo y los gestos corporales para ayudar a integrar la mente y el espíritu y posibilitar la comunicación no verbal la terapia de danza y movimiento recurre al ritmo y los gestos corporales para ayudar a integrar la mente y el espíritu y posibilitar la comunicación no verbal
la musicoterapia puede ayudar a tranquilizar a los participantes ansiosos y a tolerar la tensión, así como a expresar alegría y tristeza. la musicoterapia puede ayudar a tranquilizar a los participantes ansiosos y a tolerar la tensión, así como a expresar alegría y tristeza.
¿Qué pueden lograr estas terapias?
Reunirse para tocar música o cantar aumenta la interacción social y la comunicación, y reduce el riesgo de aislamiento social. También puede ayudar a reducir la depresión.
La dramaterapia puede mejorar la calidad de vida de las personas con demencia al despertar recuerdos y ayudar a los pacientes a «procesar» cuestiones difíciles de su pasado. Por ejemplo, ayudó a una participante de un estudio a dejar atrás el recuerdo obsesivo del maltrato emocional que sufrió por parte de un maestro a los nueve años, incluso un año después de que terminara la dramaterapia.
La dramaterapia también puede ayudar a las personas con demencia a afrontar el duelo, la pérdida y el deterioro cognitivo y físico.
En cuanto a las artes visuales, las investigaciones muestran que la participación en la arteterapia produce mejoras significativas en el estado de ánimo y la cognición, que perduran mucho después de terminar las sesiones.
Un programa de Australia Occidental anima a los ancianos indígenas noongar a hacer muñecas y compartir relatos sobre partos de una época en que estos tenían lugar en reservas, misiones o bajo las estrellas, porque a las madres no se les permitía dar a luz en un hospital en esa parte del país.

Por último, la terapia de danza y movimiento estimula muchos de los sentidos y ejercita tanto el cuerpo como la mente. Una función importante de estas terapias es ayudar a las personas mayores a reflexionar sobre las etapas finales de la vida y expresar su dolor por la pérdida de amigos y seres queridos.
Una alternativa a la intervención médica
Las audiencias de la Comisión Real sobre la Atención a las Personas Mayores han comenzado a centrarse en cómo mejorar la calidad de vida de las personas mayores con demencia y reducir el uso excesivo de tratamientos farmacológicos. Esto es posible; y las terapias de artes creativas pueden desempeñar un papel importante.
Aún necesitamos más investigaciones con un mayor número de participantes para seguir evaluando rigurosamente las terapias de artes creativas. Pero, hasta ahora, sabemos que estas terapias son una forma segura e integral de ofrecer creatividad y calma a las personas con demencia que reciben cuidados para personas mayores.


