Estos errores de pensamiento explican el comportamiento irracional que surge durante una crisis

Despite assurances of a sufficient and stable supply, citizens start to hoard toilet paper and other food items.
The most common COVID-19 cognitive bias - and ways to reduce them.Image: Shutterstock.com
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  • Los sesgos cognitivos son errores sistemáticos de pensamiento que afectan a la forma en que tomamos decisiones y hacemos juicios.

  • Entre ellos pueden figurar acaparar papel higiénico e ingerir limpiador para acuarios que contiene cloroquina para prevenir la infección por coronavirus.

  • A continuación se presentan los tres sesgos cognitivos más comunes y formas de reducirlos.

La humanidad libra una batalla contra el SARS-CoV-2, el virus que causa la COVID-19. Para combatir a este enemigo invisible, debemos reconocer nuestros sesgos cognitivos inherentes. Los sesgos cognitivos son errores sistemáticos de pensamiento que afectan a la forma en que tomamos decisiones y hacemos juicios.

La pandemia de COVID-19 ha dejado estos sesgos al descubierto.

Los sesgos cognitivos suelen llevarnos a comportamientos irracionales, como acaparar papel higiénico.

Otras personas pueden incluso tomar decisiones ilógicas, como ingerir limpiador para acuarios que contiene cloroquina para prevenir la infección por coronavirus.

A quienes actúan de forma irracional se les ha llamado «covidiotas».

Pero ¿sabías que la mayoría somos propensos a alguna forma de sesgo cognitivo?

Durante la pandemia de COVID-19 hemos observado tres sesgos cognitivos clave:

1. Sesgo de acción

La gente suele creer que actuar tiende a resolver los problemas relacionados con la COVID-19. Cuando varios líderes mundiales se dirigieron a sus países para calmar el temor de la población a la «escasez de alimentos», algunas personas empezaron a comprar en pánico.

Pese a las garantías de que el suministro era suficiente y estable, la ciudadanía empezó a acaparar papel higiénico y otros alimentos.

A menudo pensamos que, haciendo algo como acumular provisiones en casa, podemos mitigar riesgos desconocidos relacionados con la COVID-19. Sin embargo, al aglomerarnos en los supermercados, quizá nos expongamos a un mayor riesgo de infección.

2. Miedo a quedarse fuera (FOMO) y efecto de arrastre

Además, las imágenes de largas colas sinuosas y estantes vacíos podrían haber provocado una ansiedad innecesaria por miedo a quedarse fuera (FOMO). Esto puede dar lugar al efecto de arrastre: la tendencia a seguir ciegamente las acciones de los demás.

Si percibimos que otras personas adoptan cada vez más un comportamiento, es más probable que también lo hagamos, especialmente durante una crisis.

3. Sesgo de confirmación

El sesgo de confirmación es la tendencia a buscar y reconocer información que respalda nuestras creencias.

Nos formamos ideas preconcebidas sobre diversos aspectos del coronavirus y buscamos información pertinente que las confirme. Como científicos con formación, debemos asegurarnos de interpretar los datos con precisión. Nuestra interpretación de los datos no debería verse afectada por lo que decidamos creer.

Estrategias para pensar con claridad durante la pandemia de COVID-19

1. Aplicar el pensamiento lento

Nuestro pensamiento lento es deliberado y requiere más energía mental. El sistema de pensamiento lento se activa cuando afrontamos decisiones importantes, como comprar una vivienda o elegir a nuestra pareja para toda la vida.

Podemos recurrir al pensamiento lento si hacemos una pausa y anotamos razones en contra y a favor de las decisiones que estamos a punto de tomar. Este pensamiento prudente nos permite considerar el problema con cuidado, así como sus implicaciones a largo plazo.

Por otro lado, recurrimos al pensamiento rápido cuando decidimos a qué baño entrar, según el género, al ir al servicio. El pensamiento rápido es como actuar por instinto. Nos detenemos y esperamos al ver el semáforo en rojo. Seguimos adelante cuando vemos la luz verde. En los saludos con apretón de manos, extendemos la mano derecha (no la izquierda).

Aunque quizá nos sintamos tentados a recurrir al pensamiento rápido (los heurísticos) para tomar muchas decisiones, esto podría hacernos más propensos a caer presa de nuestros sesgos cognitivos.

No deberíamos basar nuestras decisiones en opiniones, sino en datos.

2. Evaluar la fuente de la información

Para determinar la credibilidad de una noticia sensacionalista, comprueba su actualidad, relevancia, autoridad, precisión y propósito (CRAAP, por sus siglas en inglés).

Estos criterios ofrecen preguntas orientativas que podemos usar para evaluar si los artículos sobre la COVID-19 son fiables.

Piensa en el momento que has elegido para leer un artículo (actualidad), la fecha de publicación (relevancia) y la intención de quien lo escribe (autoridad). También deberías buscar fuentes secundarias para verificar las afirmaciones del artículo (precisión y propósito).

Además, puedes fijarte en la formación profesional de quien escribe. ¿Tiene formación en el tema en cuestión? ¿Ocupa una posición de poder?

El marco CRAAPImage: Tan Hui Ru/Universidad Nacional de Singapur

Al evaluar artículos científicos, analiza los datos brutos y evalúa la metodología. Las infografías son fáciles de leer, pero algunas pueden resultar engañosas.

Recomendamos extraer las conclusiones a partir de tu propia interpretación.

Pero asegúrate de tener en cuenta las pruebas en contra. Ante información que contradiga tus creencias, NO la ignores. En su lugar, anota las razones por las que esa evidencia podría ser cierta. Así, tu hipótesis quedará libre del sesgo de confirmación.

Estamos juntos en esto

Estos tiempos sin precedentes han puesto de manifiesto nuestra vulnerabilidad natural ante diversos sesgos cognitivos. Tomamos muchas decisiones a diario y sucumbimos a estos sesgos de forma inconsciente. Mientras avanzamos poco a poco hacia la nueva normalidad, es buen momento para reflexionar sobre nuestras decisiones anteriores.

¿Hay algo que habríamos hecho de otra manera? Ser conscientes de nuestros puntos ciegos cognitivos es el primer paso para mitigar sus efectos. Nuestro pensamiento lento puede ayudarnos a tomar mejores decisiones, especialmente durante la pandemia. Juntos podemos luchar contra la COVID-19 y nuestros sesgos cognitivos.

Los autores agradecen al resto del equipo docente de ALS1020: Learning to Choose Better (en especial, al profesor Robert Kamei, MD, y a Magdeline Ng, PhD), así como al equipo de las Bibliotecas de la NUS, su apoyo incondicional.

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